Yolanda Morales Quiroga

El Banco de México dejó sin cambios su tasa de interés en 3.50 puntos porcentuales, evidenciando que no tiene que sumarse al cerco que están construyendo los demás bancos centrales de economías emergentes para blindarse de virtuales salidas de capital.

Y es que todos los mercados emergentes, sin excepción, fueron sacudidos por la incertidumbre generada por tres eventos: La evidente desaceleración de China, la crisis de Argentina y la reducción de otro tramo de 10,000 millones de dólares en las compras que realiza la Reserva Federal.

Así vimos como el rand sudafricano acumuló una variación negativa en lo que va del año de 7.55%; el real brasileño acumuló una depreciación de 3.09% en el mes; y hasta el rublo ruso sufrió una variación negativa de 6.66 por ciento en el mismo lapso. Mención aparte merece el peso argentino, que sufrió una clara devaluación, propiciada por las autoridades del país, de 22.7 por ciento

.

La escalada en la aversión al riesgo motivó una subida de tipos de al menos tres bancos centrales emergentes: el de India subió en 25 puntos su tasa de referencia; el de Sudáfrica endureció su política por primera vez en seis años al incrementar sus tipos en 50 puntos base y el de Turquía subió su tasa de 7.75% a 12 puntos porcentuales.

Los movimientos, de acuerdo con analistas del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), tuvieron que ver con la intención de acotar las salidas de capitales que ha propiciado la depreciación de las monedas.

Lo que no es necesario para mercados emergentes como el de México, que son altamente profundos y líquidos .

Uno entre mil

En la semana tuve la oportunidad de encontrarme con el economista senior para América Latina del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), Martín Castellano, quien me comentó que México está bien orientado para enfrentar la normalización de las condiciones de liquidez del mercado que está propiciando la Reserva Federal.

Me explicó que México es de las economías emergentes que cuentan con fundamentales internos suficientemente fuertes como para contrarrestar el impacto de una salida de inversiones de cartera.

Y precisó que son las reservas internacionales, la libre flotación cambiaria; la estabilidad financiera y el limitado déficit en cuenta corriente, las herramientas que pueden limitar el choque por una escalada de volatilidad.

Para rubricarlo, están las cifras del Banco de México, que a mediados de enero, muestran un aumento en los instrumentos en poder de extranjeros de 26,000 millones de pesos. Es decir, sin necesidad de subir el premio, los capitales siguen llegando al mercado.

Ojalá sea esta diferenciación sostenible, pues según el diagnóstico del director del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, la volatilidad persistirá en los próximos meses.

De mis apuntes

Mi corazón, mi cabeza, mis palabras y pensamientos para mi Mamita: Yolanda Quiroga Jiménez. Gracias por quedarte a mi lado.