La semana pasada Banxico dio a conocer su primer anuncio de política monetaria del año recortando la tasa de fondeo, por decisión unánime, en 0.25% para dejarla en 4% como era esperado por el mercado.

Sin embargo, la atención del mercado estaba más enfocada en la composición de la votación y el contenido del comunicado de Banxico que acompaña la decisión de política monetaria en búsqueda de pistas sobre posibles recortes adicionales en la tasa de interés de referencia en el 2021.

Hasta antes del anuncio de Banxico de la semana pasada, el mercado anticipaba dos recortes de 0.25% cada uno durante este año para dejar la tasa al cierre del 2021 en 3.75 por ciento. Sin embargo, la combinación de un voto unánime para recortar la tasa y un tono más acomodaticio en el comunicado han incrementado la probabilidad de que Banxico haga un recorte adicional para dejar la tasa de fondeo en 3.5 por ciento.

Aunque el timing de estos recortes todavía es incierto, la lógica indica que el siguiente ajuste debe ocurrir en la siguiente reunión de política monetaria, el 25 de marzo. De darse un tercer recorte, este probablemente sería en la reunión de junio o después.

Como mencionamos en este espacio, una de las condiciones necesarias para que Banxico siga bajando la tasa de referencia es que la dinámica inflacionaria, sobre todo en la inflación subyacente, mantenga una tendencia favorable. Aunque Banxico y el mercado mantienen un escenario base en el que la inflación subyacente baja del nivel actual de 3.84% a uno ligeramente por arriba de 3% hacia finales de año, el comportamiento de la inflación general podría tener una trayectoria con más sobresaltos.

De acuerdo a los especialistas, la inflación general podría tener una trayectoria alcista durante los próximos tres o cuatro meses, lo cual obligaría a Banxico a tomar una postura más cautelosa antes de optar por un tercer recorte. Además de una dinámica inflacionaria favorable, la segunda condición necesaria para que Banxico pueda seguir recortando la tasa de fondeo es que el tipo de cambio mantenga un comportamiento relativamente estable.

Esta premisa se ve factible ante un escenario global sin sobresaltos caracterizado por una continua debilidad del dólar. Sin embargo, como hemos visto en repetidas ocasiones, cualquier incremento importante en la aversión al riesgo a nivel global suele provocar lo que se conoce como un flight to quality, que o es más que una salida masiva de recursos invertidos en activos percibidos como de mayor riesgo hacia instrumentos de menor riesgo.

En este tipo de migraciones siempre destaca un gran flujo de liquidez hacia bonos del Tesoro de Estados Unidos, provocando una apreciación del dólar y una importante depreciación de las monedas emergentes.

Sin embargo, mientras el entorno global sea uno favorable para los activos de mayor riesgo y las proyecciones inflacionarias para México no se deterioran, Banxico podría tener espacio para seguir recortando la tasa de fondeo.

joaquinld@eleconomista.mx

Joaquín López-Dóriga Ostolaza

Socio Director de EP Capital, S.C.

Sin Fronteras

Joaquín López-Dóriga Ostolaza es Socio Director de EP Capital, S.C., una consultoría especializada en fusiones y adquisiciones fundada en 2009.

Es egresado de la Licenciatura en Economía de la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorífica y el promedio más alto de su generación. Cuenta con una Maestría en Economía de la London School of Economics, donde fue distinguido con la Beca British Council Chevening Scholarship Award.

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