La semana pasada Banxico dio a conocer su último anuncio de política monetaria del año, dejando la tasa de fondeo sin cambios en 4.25% como era esperado por el mercado.

Sin embargo, como comentamos en la edición de Sin Fronteras previa al anuncio de Banxico, la atención del mercado estaba en el tono y contenido del comunicado del banco central que acompaña la decisión de política monetaria en búsqueda de pistas sobre posibles recortes adicionales en la tasa de interés de referencia en el 2021.

En este sentido, tanto el tono como el contenido confirmaron, en la opinión de este columnista, que el ciclo de bajas podría reanudarse si la dinámica inflacionaria y de tipo de cambio lo permiten.

Como comentamos en la última edición de Sin Fronteras, la evolución de la dinámica inflacionaria más reciente ha sido favorable y la inflación para los últimos 12 meses al cierre de noviembre se ubica ya dentro del intervalo objetivo del Banxico. Adicionalmente, las expectativas de inflación para el cierre del 2020 y del 2021 han mostrado una ligera mejoría mientras que las expectativas de inflación de mediano y largo plazos se mantienen bien ancladas.

Asimismo, la debilidad generalizada del dólar, que se ha traducido en una apreciación importante del peso frente al dólar, desde la última decisión de política monetaria, ha abierto cierto espacio para que Banxico pueda reducir el diferencial de tasas con otros países sin que esto tenga un impacto importante en la cotización del peso.

De continuar estas tendencias y mantenerse un entorno global de disminución en la aversión al riesgo, Banxico seguramente buscará realizar recortes adicionales en la tasa de fondeo empezando en su reunión de febrero.

Aunque el consenso de expectativas en la última publicación de la encuesta de expectativas de Banxico anticipa un solo recorte en la tasa de fondeo para todo el 2021 —que se llevaría a cabo en el segundo trimestre del año— hay algunos especialistas que esperan una postura más acomodaticia que implicaría entre dos y tres recortes en el año para ubicar la tasa entre 3.50 y 3.75% al cierre del 2021.

En la reunión de la semana pasada, dos de los cinco miembros de la Junta de Gobierno votaron a favor de un recorte de 0.25% y la nueva composición de dicha junta refuerza la percepción de que la postura de Banxico podría ser más acomodaticia hacia adelante.

Uno de los factores que Banxico tendrá que ponderar es el potencial impacto en la inflación del incremento de 15% en el salario mínimo aprobado la semana pasada.

En condiciones normales, dicho incremento probablemente generaría algo de presión inflacionaria; sin embargo, en el entorno actual de enorme holgura en la demanda agregada, es posible que el impacto inflacionario sea menor y, por lo tanto, compatible con una menor tasa de fondeo.

Si la inflación se mantiene en niveles cercanos a 3.5%, la tasa de fondeo podría bajar lo suficiente como para hacer que la tasa real sea igual a cero y aún mantener un diferencial de tasas contra Estados Unidos de casi 3.5 puntos porcentuales. Por vacaciones, esta columna se volverá a publicar el jueves 7 de enero.

joaquinld@eleconomista.mx

Joaquín López-Dóriga Ostolaza

Socio Director de EP Capital, S.C.

Sin Fronteras

Joaquín López-Dóriga Ostolaza es Socio Director de EP Capital, S.C., una consultoría especializada en fusiones y adquisiciones fundada en 2009.

Es egresado de la Licenciatura en Economía de la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorífica y el promedio más alto de su generación. Cuenta con una Maestría en Economía de la London School of Economics, donde fue distinguido con la Beca British Council Chevening Scholarship Award.

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