Viajar a la Argentina siempre es un evento especial, es transportarse a un mundo donde puedes encontrar librerías por todas partes de la ciudad ofreciendo todo tipo de libros. Mientras en otras latitudes media noche puede significar una salida al cine o simplemente dormir, en Buenos Aires es una buena hora para con calma explorar viejas ediciones de magos de la literatura como Sábato, Cortázar o el fantástico Borges.

Pero lejos de cuantificar las manchas de un jaguar o jugar entre cronopios, este viaje tenía como principal finalidad ofrecer dos presentaciones sobre los avances de las tecnologías de banda ancha móvil en América Latina frente a dos audiencias bastante distinguidas. La primera la componían siete de los principales expertos del mercado argentino de telecomunicaciones y la segunda fue frente a 15 funcionarios públicos de la Comisión Nacional de Comunicaciones.

La primera reunión se convirtió en una charla muy franca sobre las necesidades del país de tener una ley convergente de telecomunicaciones, disponibilidad de infraestructura y dispositivos para poder explotar eficazmente el espectro recientemente asignado y un marco legal independiente que no cambie repentinamente las reglas de juego a los actores del mercado.

Aunque el grupo de expertos no estuvo de acuerdo con el proceso que llevó a la primera subasta de espectro radioeléctrico para servicios móviles de la Argentina en este siglo, sí reconoció la importancia de que el país pasara de 156 MHz a un total de 370 MHz, que lo colocan entre los primeros países de la región. Como contraste, México sólo tiene asignado en la actualidad un total de 240 MHz, que incrementará a 330 MHz luego de que se asignen a un socio privado 90 MHz en la banda de 700 MHz para la red mayorista.

La reunión con los representantes del regulador se centró en la evolución natural de las tecnologías de banda ancha móvil. Lo diferente fue el énfasis que se dio en la charla al potencial que tienen estas tecnologías para promover la adopción de servicios de tele-salud, tele-medicina, tele-trabajo y gobierno electrónico. Todo lo anterior destacando la importancia de los contenidos y la educación de las personas para que comprendan las oportunidades a las que pueden acceder por medio de su teléfono celular.

Fue precisamente el tema de la educación de quienes pueden beneficiarse de estas aplicaciones que llamó la atención de más de un funcionario público. Aquí se hizo un repaso de las alternativas regionales destacando los resultados de investigaciones hechas por el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, que indican que regalar computadoras o tabletas a las personas sin ningún tipo de contenido educativo y sin entrenar a los maestros de las escuelas que los reciben, puede empeorar los resultados de los estudiantes en pruebas académicas.

Contrastando con esta realidad se hizo mención a la disponibilidad de plataformas que ofrecen cursos universitarios de forma gratuita y como en muchos lugares, éstos han contribuido a mejorar la educación de escuelas rurales sin fondos para la compra de materiales didácticos. El acercamiento de los docentes en estas escuelas ha sido sencillo al complementar lo enseñado en el aula con los materiales que se pueden obtener en línea.

Lo importante del mensaje que se ofrece a los funcionarios públicos es que no se debe interpretar la educación en línea solo con la oferta de cursos académicos, pues existen integradores de contenido como el portal Acceso Latino (http://accesolatino.org/) que educan a las personas sobre distintas necesidades como procesos migratorios o capacitaciones técnicas. Como les dije en una de mis conclusiones, hay muchísimo contenido gratis útil, sólo hay que tener la conexión que nos permita verlo.

*José F. Otero es Director de América Latina & Caribe de 4G Americas