Los retos que enfrenta la industria de telecomunicaciones de América Latina durante los próximos meses no presentan gran variación a lo que se ha contemplado en los pasados años. Los temas más importantes continúan siendo la masificación en la adopción de servicios de banda ancha de alta velocidad, sobre todo en localidades rurales, y acelerar la llegada de nuevas tecnologías a la región.

Si nos centramos en el sector de tecnologías inalámbricas, es sumamente importante que se efectúen los procesos de adjudicación de espectro radioeléctrico en los tiempos previstos. De esta forma, se viabiliza el mejorar la cobertura de la banda ancha móvil en el país por parte de los operadores del mercado. Es importante que el espectro que se entregue pueda ser utilizado de forma inmediata por los operadores de telecomunicaciones para comercializar servicios según lo estipulado en la regulación de la jurisdicción pertinente.

En el caso mexicano, la principal expectativa es ver quién finalmente será la empresa que se adjudique el contrato para ser el socio desarrollador de la red mayorista en 700 MHz. Asimismo, será importante observar la implementación de su modelo de negocios y de interés general, conocer quiénes serán sus primeros clientes.

El sector de tecnologías alámbricas también presenta grandes retos. No hay que olvidar que la mayoría de los prestadores de servicios de telecomunicaciones de la región lo hacen por medio de este tipo de redes (en México es el mismo caso). Un punto importante a destacar es la necesidad de incentivos que impulsen el incremento de la cantidad de fibra óptica desplegada fuera de los grandes centros urbanos y, de esta forma, mejorar la oferta, servicios de acceso y transporte en localidades rurales.

El crecimiento en velocidades de acceso a banda ancha impone fuertes requisitos de tráfico en las redes existentes, por lo que es necesario su ampliación y modernización. Es importante considerar el impacto del creciente tráfico móvil en los servicios ofrecidos por redes alámbricas. No hay que olvidar que la parte inalámbrica de las redes móviles es, en la inmensa mayoría de los casos, el tramo que va desde la antena hasta el dispositivo que se conecta a su señal. El resto es infraestructura cableada, ya sea par de cobre o fibra óptica; microonda y satélite, en contadas excepciones. Es muy importante destacar que, independientemente de la plataforma que se utilice, el contenido continuará tomando un papel protagonista dentro del mercado, asumiendo lentamente su papel como diferenciador en aquellas localidades donde todos los otros elementos (ejemplo: infraestructura, servicios de acceso) son iguales. Es por esta razón que el acceso a contenidos, ya sea por parte de proveedores de servicio o consumidores, continuará siendo un tema candente en los próximos meses.

En el caso de México, entre los temas que serán de interés se puede mencionar la alineación del país en lo referente a espectro radioeléctrico con EU y Canadá. Tampoco hay que desestimar el liderazgo de México en el deseo de utilizar lo antes posible las frecuencias comúnmente denominadas como el segundo dividendo digital.

Los servicios de la tercera cadena y la selección del socio privado para la red mayorista también son elementos muy importantes a observar a corto plazo. En términos regulatorios, temas referentes al mercado de televisión paga, situación de operadores pequeños en zonas apartadas y preponderancia continuarán protagonizando las noticias.

Finalmente, para no perder la costumbre de mencionar mi lista de deseos, me gustaría ver una mayor integración de las telecomunicaciones, con iniciativas de tele-salud, tele-educación y gobierno electrónico. No digo que no existan estas iniciativas, solo pido mayor difusión de las mismas y un incremento en el porcentaje de la población que puede beneficiarse de estos servicios.

*Director para América Latina y el Caribe de 4G Americas.