El gobierno de Enrique Peña Nieto buscará preservar la estabilidad macroeconómica y, al mismo tiempo, impulsará el crecimiento económico, combatirá la pobreza y abatirá la informalidad.

En el centro de sus propuestas en materia económica, la banca comercial y la banca de desarrollo serán palancas fundamentales.

Luis Videgaray, coordinador general para el proceso de transición del Presidente electo y el hombre más cercano al próximo Presidente de la República, tiene muy claro que los bancos tendrán que apoyar mucho más para impulsar el crecimiento económico que, como candidato a la Presidencia de la República, Enrique Peña se comprometió alcanzar: una tasa de 6% del Producto Interno Bruto.

El próximo gobierno -dice- buscará aprovechar mejor las palancas de desarrollo que han estado subutilizadas, como el crédito, por ejemplo.

En el diagnóstico del equipo de transición del próximo gobierno se advierte una clara crítica al sector bancario comercial.

Videgaray lo expone así: después del trauma de la crisis bancaria en 1994-1995,-que destruyó prácticamente los balances de los bancos, hoy tenemos los bancos mejor capitalizados del mundo, lo cual es muy bueno. Pero, al mismo tiempo, se registra el nivel de crédito más bajo en América Latina.

El crédito bancario representa sólo 24% del Producto Interno Bruto al sector privado no bancario, advierte.

El Estado mexicano -anticipa- puede impulsar el crédito sin poner en riesgo la estabilidad de las instituciones o la salud de las entidades financieras. En realidad, la posición de Peña Nieto respecto de la banca no es nueva. Se lo dijo de frente durante la última Convención Bancaria.

Ahí anticipó que realizará mejoras en la regulación bancaria para propiciar o generar incentivos que detonen el crédito de la banca comercial.

Se buscará desde la propia regulación que la inversión que los bancos realizan -varios con participación extranjera- sea en México; que la reinversión de sus capitales se realice en México a partir de mayor crédito para los mexicanos que apalanque realmente la actividad económica del país.

Banca de desarrollo proactiva

También se impulsará a la banca de desarrollo.

Videgaray dice que se requiere una banca de desarrollo que sea mucho más activa, mucho más agresiva: hay que echar a andar la banca de desarrollo.

La banca de desarrollo hoy está subutilizada, cuando es un gran instrumento para complementar al sistema bancario o al comercial, a la banca privada.

La banca de desarrollo tiene que ser una plataforma de apoyo a los mercados financieros que permita la profundidad de los mercados a través de productos complementarios, a través de garantías, de crédito subordinado, de seguros contra riesgos específicos.

La banca de desarrollo es una gran oportunidad para detonar el crecimiento, particularmente, en las empresas medianas y pequeñas.

Combate a la informalidad

Se tiene que avanzar en combate a la informalidad.

Cuando tienes 60% de los empleos creados en el sector informal, como ha ocurrido en los últimos 10 años, implica que son empleos poco productivos, en los que no se invierte en capital humano ni el capital físico.

Se tiene que reestructurar el sistema de seguridad social.

Competitividad y política industrial

Tenemos que meternos al tema de competitividad de manera clara.

En una política industrial focalizada donde tenemos ventajas competitivas.

Durante casi dos décadas, México se quedó atrapado en el consenso de Washington, que decía que la mejor política industrial era no tener política industrial.

Hoy somos el único país del mundo que no tiene política industrial, que no promueve activamente con instrumentos de mercado una política de Estado moderna en los sectores en los que podemos tener una gran competitividad.

No se trata de regresar al estatismo, pero tampoco de tener un Estado mexicano inmóvil.

Tenemos que convertir al Estado mexicano en un gran aliado de nuestro sector privado para crecer con mayor vigor y crear empleos.

CUENTOS VERAS

En materia económica ¿cuáles son los principales objetivos del gobierno de Enrique Peña Nieto?

El Presidente electo ha indicado 10 acciones para alcanzar el crecimiento económico:

1) Mantener la estabilidad macroeconómica; 2) fomento a la competencia económica; 3) reforma energética que permita, sin privatizar, la participación del sector privado en todas las áreas de la industria petrolera del país: exploración, producción y refinación; 4) formación de capital humano; 5) aumentar el crédito en el país, que incluye mejoras en la regulación bancaria para propiciar o para generar incentivos que estimulen el crédito de la banca comercial, asimismo, propiciar que la reinversión de los capitales de la banca con participación extranjera sea en México y, por otra parte, crear una banca nacional de desarrollo que otorgue crédito a las micro, pequeñas y medianas empresas; 6) aumentar la infraestructura del país; 7) fomentar la economía formal mediante un sistema de seguridad social universal; 8) nueva estrategia para el comercio exterior; 9) política de fomento al campo, 10) una reforma hacendaria integral.

Twitter: @marco_mares

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