Una rebaja en la nota es una mala noticia, pero comparado con lo que pasa en España, podemos suspirar casi con alivio.

Hay una epidemia global de bajas en las calificaciones de la banca. Moody’s anunció ayer el downgrade de 11 bancos que operan en México, entre ellos BBVA Bancomer, Banamex y Santander. Con minutos de diferencia, hizo un aviso parecido respecto de ocho bancos que operan en Brasil y de otras entidades de Colombia, Paraguay y Chile. La moda llegó a América Latina con unos días de retraso respecto de Europa y América del Norte. El lunes 25, la rebaja le tocó a 28 bancos españoles. El jueves de la semana pasada, la lista de Moody’s con nuevas calificaciones a la baja incluyó a 15 de los mayores bancos del planeta, entre ellos Bank of America, BNP Paribas y JP Morgan Chase.

No estamos solos, podrían decir a coro los mexicanos, brasileños, chilenos, estadounidenses o españoles. La epidemia de calificaciones en descenso es síntoma de la mala situación económica mundial. Algunas empresas financieras están afectadas por su exposición a los países y sectores más afectados por la recesión. Otras sufren el contagio por la simple razón de que vivimos en un mundo hiperconectado. No hay forma de aislarse, ni siquiera cuando te llamas Argentina.

Lo cierto es que entre los rebajados por Moody’s hay clases. En Estados Unidos, la baja en la calificación de sus instituciones está asociada a los riesgos de su participación en los mercados de capital: Todos los bancos afectados (por el downgrade) tienen una exposición significativa a la volatilidad y riesgos de grandes pérdidas (en los mercados de capital) , explicaba un vocero de Moody’s.

En España, la decisión de la agencia calificadora se convirtió en la cereza de un pastel explosivo, donde el sistema bancario está atrapado en una montaña de malos créditos relacionado con un boom de especulación inmobiliaria. Otro golpe de las agencias calificadoras a España , decía RTVE. Moody’s sólo salva del bono basura a siete bancos españoles , titulaba El País.

¿Qué significa la baja en la calificación para la banca mexicana? En primera instancia, se trata de un ajuste para dejar esta calificación al mismo nivel de la deuda del gobierno. El comunicado de Moody’s es muy sobrio, pero no podemos perder de vista que se trata de una noticia negativa, porque eleva el costo de conseguir dinero para las instituciones nominadas . Es también un recordatorio de que México no está aislado de lo que pasa en el mundo. Ya lo han dicho Agustín Carstens y José Antonio Meade:

tener un nivel récord de reservas de divisas en el banco central y bajos niveles de deuda pública no garantiza inmunidad en caso de un empeoramiento de la situación en Europa o Estados Unidos.

BBVA Bancomer y Santander México reciben una baja de un punto cada uno. Aun así, quedan mejor calificadas que sus matrices en España. La reducción de la calificación no tiene las connotaciones del downgrade en España, Estados Unidos o Europa. En el caso de México, no se refiere a grandes riesgos sistémicos de los bancos. Llama la atención que Moody’s destaque el alto grado de exposición de los bancos rebajados a la deuda soberana del gobierno mexicano. La calificadora considera que la posesión de títulos de deuda gubernamental representa una proporción alta dentro del balance de capital de los bancos.

Una rebaja en la calificación es una mala noticia, pero comparada con lo que pasa en España, podemos suspirar casi con alivio.

lmgonzalez@eleconomista.com.mx