Hasta ahora, tanto en el ámbito público como en el privado, se afirma sin matices que la banca mexicana está sólida, bien capitalizada y con niveles crecientes de créditos concedidos en todos los segmentos.

Esa fotografía es real, pero sólo muestra una parte de la realidad del sistema bancario nacional.

Siempre hay un tercero que hace el contraste. Se trata del Task Force de Servicios Financieros de American Chamber-México y el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

Por parte del Imco, el estudio lo presentó Manuel Molano, director adjunto de la institución.

Tales organismos difundieron un análisis de la situación actual del sistema financiero nacional que deja ver la otra cara de esta industria. Es lo que podría denominarse el lado oscuro del sistema financiero y, en particular, de la banca.

La banca es el componente más importante de todo el sector financiero: la aportación de la banca al PIB financiero total se ha mantenido en una media de 82% y el sector de seguros ocupa 17% del total en promedio, desde 1993.

De acuerdo con el diagnóstico del estudio, los servicios financieros en México han crecido, en algunos casos igual o más que el Producto Interno Bruto; sin embargo, su crecimiento no es proporcional a lo que la economía de México se merece.

En síntesis, el estudio afirma que el sector financiero mexicano, aunque ha logrado sanearse y crecer, tiene mucho camino por recorrer.

Y, al compararlo con otros países de similar desarrollo, revela que México está incluso rezagado en el desarrollo de sus mercados financieros y servicios no bancarios respecto de Brasil y Chile.

Aunque en su estructura la banca no revela prácticas oligopólicas o monopólicas, la intensidad de la competencia es relativamente baja. Es decir, no existen barreras a la entrada en el sector bancario pero sí existen problemas de asimetrías de información en los servicios asociados que hacen prácticamente imposible el traslado de los clientes de un banco líder a un competidor nuevo y más pequeño, por ejemplo.

México cuenta con una banca moderna, rentable y estable pero adversa al riesgo, lo que frena la expansión del crédito a empresas y hogares.

Algunos datos para documentar: de acuerdo con información de Encuestas de Empresas del Banco Mundial, en México, 16% de las empresas utiliza bancos para financiar sus inversiones; mientras que en Brasil, llega a 48%; en Chile, la banca cubre 44% de las empresas, e incluso en países como Malasia y Turquía, una de cada dos empresas está financiada con recursos provenientes de bancos.

Acusa que la banca mexicana está instalada en el crédito al consumo y en detrimento del crédito a los sectores productivos.

A los reguladores también les toca lo suyo.

Menciona que éstos no han superado la misión de salvaguardar la salud del sistema financiero, blindarlo ante contingencias macroeconómicas externas y prevenir situaciones altamente inseguras en el mercado.

Se trata, sin duda, de una visión crítica, sustentada en cifras de organismos internacionales y basada en comparaciones que, como todas, son odiosas pero permiten ver la dimensión del problema desde una óptica distinta.

Aportaciones, ?talón de Aquiles del SAR

El sistema privado de pensiones en México cumple 15 años.

Todas las cifras que describen el esquema, sin duda, son impresionantes.

En los últimos tres lustros se han logrado enormes avances en materia de pensiones en México.

Y el propio esquema ha fortalecido a la economía mexicana con una tasa de ahorro nacional sólida y creciente.

La Asociación Mexicana de Afores , que preside Óscar Franco, para conmemorar la constitución del sistema privado de pensiones pidió al Grupo de Economistas y Asociados un análisis sobre esta industria.

Lo realizaron Mauricio González y Carlos Noriega.

Entre las debilidades del sistema, señalan la tasa de aportación.

Es necesario ofrecer una pensión que brinde al trabajador un nivel de bienestar suficiente una vez que éste haya dejado de laborar.

Los estudios actuariales del SAR revelan que la tasa de remplazo actual es, relativamente, baja. Su elevación a niveles superiores a 60% es un reto alcanzable si se consideran los logros de otros países latinoamericanos al respecto.

Una cifra que permite ver el tamaño del desafío es que en Chile los flujos de aportaciones alcanzan anualmente un promedio cercano a 4.6% del PIB, en tanto que en México éste es más próximo a 1.0 por ciento.

Otras debilidades que destacan: las tentaciones políticas que pudieran dañar el sistema privado de pensiones y los más de 100 sistemas de pensiones que no tienen fondeo y que representan una bomba de tiempo.

¡Cuidado!

CUENTOS VERAS

Muy a la callada, Carlos Guzmán, director general de Proméxico, logró atraer en el primer semestre de este año 7,033 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa que se destinarán a proyectos multianuales en sectores tales como el automotriz y autopartes, energía, alimentos, logística e infraestructura, minería, eléctrico y electrónico, Tecnologías de la Información, metalmecánico y aeroespacial, entre otros. Este monto permitirá crear alrededor de 25,000 empleos.

Twitter: @marco_mares

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