El gobierno tiene varias opciones para cumplir con el compromiso adquirido en el 2009. Desafortunadamente, sólo una de estas opciones es indolora.

Cumplir el compromiso de bajar la tasa máxima del ISR de 30 a 29% cuesta 23,000 millones de pesos a los ingresos públicos.

Incumplirlo y mantener la tasa a 30% implica evitar esa pérdida, pero asumir otro costo, en términos de credibilidad y de vulneración al Estado de Derecho: hay un compromiso de bajar ese impuesto en la Ley del Presupuesto de Ingresos del 2010.

Ese es el dilema. Uno de los primeros temas candentes relacionados con el Presupuesto del 2013. El diputado panista José Isabel Trejo ha dicho que en reuniones con Hacienda se ha hablado de la posibilidad de pedir una prórroga y postergar la baja del Impuesto Sobre la Renta. El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, y el subsecretario de Ingresos, Miguel Messmascher, no se han pronunciado al respecto.

Mejor que no lo hagan, con todo y Alfredo Gutierrez Ortiz Mena (expresidente del Sistema de Administración Tributaria), en la Suprema Corte, Hacienda la perdería en tribunales , me explica un reconocido fiscalista que pide no ser identificado, por precaución.

Si cada vez que le llega el momento a la autoridad de cumplir con un compromiso, solicita una prórroga, ¿dónde quedan los derechos de los ciudadanos? , explica.

¿Qué camino tomará Hacienda? La incógnita se despejará hoy, viernes 7 de diciembre, con la presentación de la propuesta de Presupuesto para el 2013. El gobierno tiene varias opciones para cumplir con el compromiso adquirido en el 2009.

Desafortunadamente, sólo una de estas opciones es indolora. El incremento de la actividad económica, asociado a un crecimiento de 3 o 3.5% del PIB, generaría un alza en el ISR recaudado, a pesar de una baja de 1 punto porcentual en el ISR.

El resto de las opciones para mantener o incrementar los ingresos públicos implica un sacrificio para alguien. En el aire está la posibilidad de incrementar el desliz del ajuste en el precio de la gasolina y el diésel. Tomar esta vía está llena de sentido común porque el subsidio a los combustibles ya suma 18,000 millones de pesos al mes. Hoy, el subsecretario Messmacher se pronunciará sobre el tema. Un aumento del desliz cuenta con amplias simpatías entre ambientalistas, aunque genera molestia en la mayoría de la población.

La propuesta de incrementar el impuesto especial a los refrescos podría tomar fuerza y convertirse en una realidad. Hay un frente amplio que incluye miembros de la sociedad civil y legisladores de varios partidos que piden subir 20% el IEPS del refresco. Sus argumentos no son recaudatorios, sino de salud pública.

En cualquier caso, esta iniciativa podría generar ingresos adicionales que estarían en el rango de los 20,000-25,000 millones de pesos. La cuarta opción para generar recursos extraordinarios para el gobierno federal son las licitaciones, entre las que destacan las relacionadas con la operación de las cadenas de televisión abierta. No me atrevo a decir que estas licitaciones serán indoloras porque, a pesar del beneficio que traerán a la sociedad, algo me dice que estas licitaciones podrían atorarse en tribunales, como ha ocurrido con otras medidas en el sector de las telecomunicaciones. ¿Traerá el Presupuesto 2013 el ISR con una tasa máxima de 29 por ciento? Así debe ser, porque cumplir lo establecido en una ley no debería ser una opción. Hago votos por que así sea.

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