Portugal y España revelan lo mejor y lo peor de la oposición política en Europa frente a sus respectivos gobiernos.

Rui Rio y Pablo Casado tienen dos objetivos disímbolos; uno apoya al Gobierno tomando en cuenta la crisis sanitaria, y el otro lo intenta derrocar. Uno suma y el otro, resta. Uno hace política mientras el otro está en campaña electoral.

Rui Rio ha preferido guardar las encuestas para otra ocasión. Pablo Casado lee las encuestas antes de revisar los reportes epidemiológicos. En Portugal, 1,134 decesos por el nuevo coronavirus. España: 26,600 muertos. La misma península. Países fronterizos. Dos políticos opositores. Dos visiones.

“Preferimos ayudar al Gobierno que obstaculizar”, indica el portugués Rui Rio, líder del partido de centroderecha PSD al periódico La Stampa (La Vanguardia, 11 de mayo).

Pablo Casado sobre el plan de desconfinamiento del gobierno de Pedro Sánchez: “El problema no está en la oposición, sino en el Gobierno” (entrevista en Antena 3, 30 de abril).

“El Partido Socialista es nuestro adversario , pero el enemigo es la Covid-19, un enemigo común”, sentencia Rui Rio.

“Por una vez sea humilde, póngase la corbata negra y diga cómo pretende capear esta crisis”, le dijo Pedro Casado a Pedro Sánchez el 15 de abril en el Congreso, como respuesta a la oferta de un pacto de parte del presidente de Gobierno.

Esta frase revela el auténtico sentir del líder del Partido Popular: la imagen como síntesis de la comunicación, y si la política en nuestros tiempos se reduce a la comunicación, una corbata negra habla más que un programa de mitigación del nuevo coronavirus.

En abril, Casado se hizo fotografiar en un baño público con rostro de abatimiento, con las manos apoyadas sobre el lavabo, mangas de la camisa arremangadas, corbata negra y fotografía en blanco y negro.

Miguel Ángel Rodríguez, quien se desempeñó como secretario de Estado de Comunicación con José María Aznar, se encuentra actualmente en el gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Rodríguez es conocido por su tono agresivo. Dirigentes del PP consideran a Rodríguez como uno de los principales arquitectos del acuerdo de coalición de Gobierno entre Ciudadanos, Vox y el PP.

Tras la derrota electoral del PP en el 2004, Rodríguez se dedicó al periodismo y a dar asesorías de comunicación a los gobiernos madrileños de Esperanza Aguirre e Ignacio González, entre otras actividades.

En el 2011 fue condenado a indemnizar con 30,000 euros por el delito de calumnias al coordinador del servicio de urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés, Luis Montes, a quien llamó “nazi”.

Este domingo, en una fotografía en la portada del diario El Mundo, Isabel Díaz Ayuso, apareció bajo un entorno estético religioso y con rictus de dolor. Una Magdalena.

Díaz Ayuso es la primera candidata del PP que pierde unas elecciones en Madrid desde 1987, pero se convirtió en presidenta de la Comunidad de Madrid gracias al apoyo de la ultraderecha y del partido esquizoide, Ciudadanos.

Su oposición a las medidas del presidente Pedro Sánchez sobre las fases de desconfinamiento la han colocado en un escenario que combina la ridiculez con la inexperiencia política.

Contagiada por el ánimo “libertario” de Aznar, Díaz Ayuso no está de acuerdo en que la Comunidad de Madrid permanezca en la fase 0 de desconfinamiento, es decir, las medidas no se han relajado porque en Madrid es donde ha habido el mayor número de muertes en España por coronavirus.

“Díaz Ayuso es pura esencia PP. Pero no de cualquier PP. Su ADN es el mismo que el de Pablo Casado y (Esperanza) Aguirre”, publica El País el pasado domingo. Le agregaría que es Aznar quien está de regreso en el PP. El mismo partido de Rajoy, el presidente que detonó la crisis en Cataluña.

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.