Los intereses políticos y económicos del negocio de la importación y comercialización de autos chocolate, los intereses legítimos de la industria armadora y la cadena distribuidora están en pugna aparentemente irreconciliable.

La cosa está que arde en torno de los autos chocolate.

Los intereses políticos y económicos del negocio de la importación y comercialización de autos chocolate, los intereses legítimos de la industria armadora y la cadena distribuidora están en pugna aparentemente irreconciliable.

Por una parte están los importadores-comercializadores, ligados a distintos niveles de representación popular: legisladores y gobernadores.

Entre estos últimos destacan los de Chihuahua, César Duarte, y Baja California, José Guadalupe Osuna Millán.

Por la otra están los armadores, representados en la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz y los intermediarios de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Autos, que presiden Eduardo Solís y Guillermo Prieto, respectivamente. Y, en calidad de árbitro, la Secretaría de Economía.

Es una confrontación de tú a tú y el gobierno federal, con Bruno Ferrari a la cabeza, está prácticamente en medio.

A la fecha, desde el 2005 el número de autos importados suma alrededor de 6 millones de vehículos.

Los dos polos opuestos están a punto de estallar frente a una fecha límite: el 30 de junio. Y es que a partir de esa fecha pierde vigencia el amparo que permitía la importación de vehículos de procedencia extranjera e inician los operativos para decomisar autos irregulares.

Es la consecuencia de una resolución histórica de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que reconoce las facultades de la Secretaría de Economía para reglamentar la importación de autos.

La Corte resolvió que el Jefe del Ejecutivo, a través de la Secretaría de Economía, sí tiene facultades para aplicar reglas a la importación de autos.

Ello implica que a partir del próximo 1 de julio se impida la libre importación de vehículos de procedencia extranjera e inicien operativos para decomisar autos irregulares.

Hay que recordar que a partir de la entrada en vigor, en 1994, del TLC se pueden importar vehículos de EU.

El 24 de diciembre del 2008 la Secretaría de Economía emitió un decreto en el que dispuso las reglas para la importación de autos usados.

En sus reglas, la Secretaría de Economía dispuso que para la importación de autos usados éstos deben contar con un certificado de origen que tiene que emitir el fabricante que demuestre que por lo menos 62.5% del contenido nacional del automóvil sea de estos países.

Esto obviamente no le gustó a los importadores de autos usados y a los legisladores y gobernadores, que defienden el tema bajo el argumento de que tienen que ayudar a la población de menores recursos económicos que no tienen los ingresos suficientes para comprarse autos nuevos. Es un tema que tiene un perfil económico porque detrás de los grandes importadores de autos usados hay una estructura que obtiene pingües ganancias y porque afecta la producción y comercialización de autos en el mercado interno. Pero también tiene un perfil político, debido a que representa un número de votos importantes.

Es tal el nivel de confrontación que incluso los gobernadores de Chihuahua y Baja California han aplicado sendos programas que pretenden la regularización de la mayor cantidad de autos.

Algunos gobiernos estatales han llegado incluso a desafiar al gobierno federal, con la advertencia de que aplicarán sus propias medidas por encima de las disposiciones del gobierno central.

Mazda en Guanajuato

Hoy, el presidente Felipe Calderón informará desde Los Pinos que la fábrica de vehículos Mazda invertirá alrededor de 500 millones de dólares para instalarse en Salamanca, Guanajuato.

Se trata de la armadora más grande que se ha instalado en el estado; se construirá en un terreno de 200 hectáreas.

Es, sin duda alguna, un logro más del gobernador Juan Manuel Oliva, quien recientemente también logró la atracción de la Volkswagen, la cual invirtió en una planta de esa entidad.

Oliva se ha convertido en una especie de poderoso imán de atracción de inversiones extranjeras. A partir de hoy que se haga el anuncio, iniciará su construcción en un par de semanas.

CUENTOS VERAS

Vaya cartel el que tendrá el BBVA Bancomer en su próxima reunión de consejero. Asistirán el presidente Felipe Calderón y el expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Y por supuesto, la plana mayor del banco, comenzando por el presidente de BBVA, Francisco González, y el presidente del banco en México, Ignacio Deschamps. También participarán el titular de Hacienda y precandidato a la Presidencia de la República, Ernesto Cordero, y el gobernador del Banco de México y candidato a la Dirección Gerencia del FMI, Agustín Carstens.