El gobierno australiano ha estado buscando la manera de regular el omnipresente dominio de Google y Facebook en su país, de tal forma que los gigantes tecnológicos tengan que compartir los ingresos con editores de noticias que se publican a través de estas plataformas. Las autoridades australianas pretenden equilibrar los ingresos percibidos como fruto del trabajo periodístico e informativo de manera que quien generó la información reciba una parte más equitativa de los ingresos. De acuerdo con datos del regulador de competencia australiano Australian Competition and Consumer Commission, (ACCC), por cada US 100 dólares invertidos en publicidad digital, Google recibe 53, Facebook 28 y solamente 19 se destinan a otras plataformas locales.

El proyecto de ley de medios fue presentado al parlamento en diciembre pasado y se espera que entre en vigor en estos días. Conocido como el "código de negociación de los medios de comunicación", este requeriría que las plataformas digitales paguen a los medios de comunicación locales y a los editores para vincular su contenido en fuentes de noticias o resultados de búsqueda. El proyecto también propone que si ambas partes no pueden llegar a un acuerdo comercial, los árbitros designados por el gobierno puedan decidir el precio.

Según Bloomberg en un comunicado esta semana, el tesorero australiano Josh Frydenberg, mantuvo conversaciones con el director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, y la contraparte de Google, Sundar Pichai, durante el fin de semana. "Estamos muy cerca de algunos acuerdos comerciales muy importantes", dijo Frydenberg a la Australian Broadcasting Corp. el lunes, según una transcripción enviada por su oficina. "Hemos hecho un gran progreso".

La postura del gobierno australiano es cooperativa pero al mismo tiempo firme. Si bien aprecia y considera importante el rol de las plataformas digitales, también tiene muy claro proteger los intereses de todos los competidores. En 2018, Australia y Amazon tuvieron un episodio durante el cual Amazon suspendió servicio en Australia. Sin embargo, a las pocas semanas retomó sus actividades de mercado. De acuerdo con analistas, la ley en Australia podría establecer un sólido precedente para los reguladores en otros países al tratar con los gigantes tecnológicos.

El beneficio social que empresas de la talla de Google y Facebook aportan no es menor. Sin embargo, es importante que las autoridades reguladoras conduzcan el camino por el cual empresas de tal envergadura deban operar. Como es bien sabido ya, el crecimiento desmedido de estas empresas ha generado condiciones que acaban con la competencia y ultimadamente va en perjuicio de los consumidores.

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Antonio Aja

Columnista

Showbiz

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