El diagnóstico del presidente Felipe Calderón, sin lugar a dudas, fue contundente: la falta de reformas económicas y la crisis global obstaculizaron el crecimiento económico del país.

A nadie pasó por alto que, para el Primer Mandatario de la nación, más allá de la dificultad económica internacional, fue la falta de acuerdos internos la que impidió una mayor tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto, al no aprobarse las reformas económicas.

El crecimiento económico aún es insuficiente -admitió el Jefe del Ejecutivo-, pero se explica por la falta de reformas que le han sido negadas al país por razones ideológicas o cálculos políticos.

Apoyo a próximo Presidente: Jefe de Estado

El Presidente de la República hizo votos porque el nuevo Congreso de la Unión pueda superar las diferencias y le dé a México las reformas económicas que necesita.

En su último Informe de Gobierno, el Jefe del Ejecutivo no tuvo empacho en expresar porqué está atorado México en materia de crecimiento económico.

Y al mismo tiempo mostró el rostro de un Jefe de Estado, al solicitar a todos los mexicanos su apoyo para el próximo Presidente de la República.

Un mensaje así no se había visto entre contrarios. La solicitud de apoyo de un Presidente panista saliente para un Presidente priísta entrante no se había registrado nunca.

Acciones, no sólo buenos deseos

De hecho, él mismo puso el ejemplo del apoyo de todos los mexicanos para el próximo Presidente de la República al enviar a las Cámaras de Diputados y Senadores dos iniciativas de ley preferentes para reformar la Ley Federal del Trabajo y la Ley General de Contabilidad Gubernamental.

Todavía más, deja el ejemplo al avanzar en la toma de una de las decisiones más difíciles que pueda tener Jefe del Ejecutivo alguno: rescatar la banda 2.5 GHz de manos de un grupo privado: MVS.

Que, por cierto, también destacó durante su mensaje al mencionar que su gobierno busca rescatar frecuencias para brindar Internet de calidad en banda ancha en beneficio de millones de mexicanos, anteponiendo el interés nacional a los intereses personales y bajo la premisa de aplicar criterios técnicos y no políticos.

Puso el ejemplo porque, más allá del costo político para su gobierno o su partido, colocó sobre la mesa un par de reformas que, de ser aprobadas, le darán un impulso de arranque al gobierno de Enrique Peña Nieto.

En su último mensaje a la nación, el presidente Calderón fue mucho más equilibrado en el tiempo que le concedió a los cinco ejes de sus políticas.

Y en esta ocasión le concedió exactamente los mismos 20 minutos que al resto de los temas, al de seguridad y combate a la criminalidad.

El tema económico fue durante el cual mayor número de ocasiones fue interrumpido por los aplausos de los asistentes.

Estabilidad macro, la fortaleza

El presidente Calderón presumió la estabilidad económica, finanzas públicas sanas y un sistema financiero robusto y admitió que la crisis económica global ha obstaculizado el crecimiento.

Sin embargo, recordó que, en virtud de las medidas contracíclicas que tomó su gobierno, México sorteó la peor crisis económica internacional que hayan vivido las generaciones recientes.

El objetivo fue garantizar la estabilidad económica porque sin ella no hay crecimiento y, sin crecimiento, no hay empleo.

El presidente Calderón -hay que destacar- ha sido severamente criticado presuntamente porque se abocó a confrontar la criminalidad, pero sus enemigos políticos pretenden no reconocer que el atorón de las reformas económicas que permitirían tener una mayor tasa de crecimiento se registra, precisamente, en el Congreso de la Unión, de donde emanan las más ácidas y fuertes críticas al gobierno saliente.

El Presidente destacó, como lo hacen todos los mandatarios, sus logros y avances.

De manera fundamental, enfatizó la importancia de la estabilidad macroeconómica.

Gracias a la estabilidad –dijo-, México registra tres años de crecimiento económico continuo; una expansión de 16% desde la segunda mitad del 2009.

Y, en virtud de tal estabilidad, México pudo enfrentar la crisis económica internacional de mejor manera que otras naciones incluso desarrolladas y que hoy están al borde de la quiebra financiera.

Siendo realistas, Felipe Calderón hizo bien en enfrentar al crimen organizado y, en paralelo, avanzó cuanto pudo en materia económica; hasta donde lo dejaron las fuerzas políticas.

Ahora, al presidente Enrique Peña Nieto le tocará continuar con el combate al crimen para fortalecer el Estado de Derecho y lograr las reformas estructurales que nos saquen del atorón económico. ¿Qué, no?

CUENTOS VERAS

Hoy será el gran día para Santander. El capitán máximo, Emilio Botín, anunciará la colocación de 25% de la filial mexicana Santander-Serfin, luego de que el viernes pasado sus escasos títulos en el mercado mexicano registraran un alza de 114 por ciento. Hay quienes calculan que Santander busca recaudar 3,800 millones de euros. Veremos.

Twitter: @marco_mares

[email protected]