El 2012 estuvo caracterizado por las sorpresas positivas en materia económica, así como por un mediocre desempeño bursátil.

De cara a este 2013, se prevé que la economía mantenga un alto dinamismo, basado en la solidez de la demanda interna. En tanto, las acciones chilenas, en un escenario global de mayor apetito por riesgo, estarían posicionadas para una recuperación interesante, en términos absolutos y relativos.

MOMENTUM ECONÓMICO

La economía superó con creces las expectativas el 2012, con un crecimiento cercano a 5.5% y una inflación de 1.5%. Sistemáticamente, los datos fueron sorprendiendo al alza, particularmente los relacionados a la demanda interna. La inversión extranjera directa registra niveles record y, por otro lado, ya se habla de pleno empleo.

La salud macroeconómica y las reformas que apuntan a la "micro", se han visto reflejadas en mejoras en las clasificaciones de riesgo y avances en los rankings internacionales, como el recientemente publicado de libertad económica.

El escenario externo ha mejorado, la incertidumbre asociada a "ruidos" políticos ha disminuido y el ciclo global muestra un evidente repunte a partir del 4T12. En este sentido, China ha sido determinante. Es sin duda el mercado más relevante para Chile, considerando su influencia en el precio del cobre y lo que éste representa para los ingresos fiscales y el efecto riqueza que genera en toda la economía.

"ZAPATO CHINO"

En este contexto, el Banco Central se ve enfrentado a un "zapato chino". Si bien los registros de inflación se mantienen bajos, incluso por debajo del rango meta (3% +/- 1), y las expectativas están ancladas, la economía enfrenta presiones inflacionarias.

Por un lado está la fuerza de la demanda interna, en términos de costos laborales y el crecimiento de la masa salarial, la disponibilidad de crédito y complejo escenario energético.

Sin embargo, con el temor de contraer la enfermedad holandesa, el Banco Central trataría de evitar subir la TPM (tasa de política monetaria).

En el escenario más probable, y como ha sucedido anteriormente, veríamos "intervenciones verbales" para contener la fortaleza del peso. En cuanto a la expansión del crédito, se avizoran restricciones cualitativas por parte de los organismos pertinentes.

¿LLEGÓ LA HORA DEL IPSA?

El mercado global parece estar operando en modo "Risk On", gracias a una disminución del riesgo político y la evidencia que indica que la economía global está repuntando. Este escenario, por si solo activa el apetito por riesgo, sobre todo en aquellos mercados rezagados y con buenos fundamentos como es el caso de Chile.

Si éste escenario externo favorable persiste se podría producir una migración importante de flujos entre los multifondos de las AFP, desde aquellos más conservadores (D y E) hacia aquellos con mayor exposición a acciones, lo que presionaría al alza los precios de los títulos locales.

La presión de oferta fue el mayor viento en contra el 2012, factor que estaría prácticamente incorporado en precios y no se prevén nuevos aumentos de capital significativos. Al final de esta historia, las compañías mejoraron su sólida posición financiera y tienen la "caja" para sus procesos de expansión regional, en mercados de mayor potencial, como Perú, Colombia y Brasil.

Otro de los factores que "pesó" el 2012 fueron los decepcionantes reportes de utilidades, producto de presiones de costos. No obstante, los analistas bottom up ya tendrían incorporados estos factores y de hecho, para este 2013 se espera un alto crecimiento de utilidades.

Aunque Chile mantiene un "premio" histórico con respecto a sus pares, las valorizaciones lucen razonables.

¿RIESGOS?

Entre los riesgos se menciona que este es un año electoral, lo que siempre produce "ruido" y algunos temen por un exceso de gasto fiscal (aunque la Ley de Presupuestos aprobada en el Congreso ha considerado un crecimiento del gasto por debajo del crecimiento del PIB de tendencia). En este sentido, el debate energético cobraría relevancia y, eventualmente, podría ser un desincentivo a la inversión (particularmente minería).

Finalmente, se debe tener en consideración que una migración masiva de flujos entre los multifondos de las AFPs, de los más conservadores a los más agresivos, podría generar una presión muy fuerte en las tasas de mercado, lo que tendría un efecto negativo en el sector corporativo, al aumentar el costo de capital.

* Hit veraniego de la banda chilena Croni-k.

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