Las dos principales cumbres globales que marcan y/o marcarán tendencia a seguir a partir de este año son la COP21 y el Foro Económico Mundial de Davos.

Este año ha comenzado como un año de sorpresas y retos que están a la vista de todos, donde inclusive el futuro de México puede verse como algo incierto, dependiendo del manejo de las áreas de oportunidad que tenemos con respecto a lo que se define mundialmente como la era de la sostenibilidad , tras los acuerdos globales de la COP21 en París.

Para ilustrar esta situación, basta con mirar el presente económico, social y medioambiental de México en este 2016, a saber en lo económico; con un vertiginoso ascenso del tipo de cambio frente a la moneda estadounidense por arriba de los 18 pesos y un crecimiento esperado alrededor de 3% del PIB sin conocer cuántos ajustes se tendrán durante este año, en lo social; donde según el reciente estudio publicado por el Inegi ahora conocemos que 67% de las personas se siente inseguro en las ciudades en las que viven sin menoscabo de los aumentos a los salarios mínimos que dudosamente elevarán la calidad de vida de las familias, así como en el aspecto medioambiental, donde se cometen innumerables atropellos ambientales por parte de empresas, servicios públicos y sociedad en general.

Pese a lo anterior, quiero hacer énfasis en que a nivel mundial no se siente una era de desesperanza en estos tres pilares anteriormente ejemplificados que conforman la sostenibilidad (económico, social y medioambiental), sino que se presiente a la era de sostenibilidad, siempre y cuando en cada país se considere el desarrollo de la responsabilidad social y consecuentemente se logren mejoras en dichos pilares.

Es así como podemos inferir que las cumbres globales en donde México también ha participado deberían ser tomadas en cuenta con respecto a las tendencias globales en la economía, sociedad y planeta en general.

Las dos principales cumbres globales que por su naturaleza marcan y/o marcarán tendencia a seguir a partir del presente 2016 son, por un lado, la COP21, mencionada ampliamente por todos los medios y por mi columna anterior, así como el Foro Económico Mundial de Davos, que se llevará a cabo a finales del mes en curso en Suiza.

Termino esta columna, querido lector, parafraseando al economista Royall Brandis: Aun y cuando el analfabetismo económico puede no ser tan serio como la incapacidad de leer y escribir, en caso de no atenderse, puede causar mucho daño a nuestros sistemas económico, social y medioambiental .

*Director general de Promotora Acción Social Empresarial.

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