La ciudad iraquí de Mosul está a punto de ser recuperada por el ejército.

A Sadam Husein no se le pudo comprobar que entre su arsenal contaba con armas de destrucción masiva; sin embargo, existen varios capítulos comprobables sobre armamento químico utilizado por sus tropas. Un testimonio es Zimnako Mohammed Ahmed. Era un niño cuando el 16 de marzo de 1988 la aviación iraquí de Husein descargó sobre la ciudad kurda de Halabja, una mezcla de gas nervioso junto a una versión de gas mostaza. Zimnako perdió a su familia, y de un hospital una familia iraní lo adoptó. Fue hasta el 2010 cuando regresó a Halabja bajo el nombre de Ali Asmin. En una placa enorme instalada en un monumento a las víctimas del ataque, aparecen los nombres de algunos de sus familiares, una lista de 5,000 víctimas.

Veinte años después del ataque, los kurdos han emplazado a un referéndum independentista que, de ganar el sí, por primera ocasión en la historia podrían formar una nación. Sobre el destino del armamento químico del régimen de Husein, se trata de un misterio. Existe un registro mínimo de 4,500 armas químicas que el ejército de Estados Unidos encontró durante la intervención posterior a los ataques terroristas en Washington y Nueva York. De acuerdo a protocolos internacionales sobre armamento químico el gobierno de Estados Unidos tuvo que entregar las armas, pero no lo hizo. Ahora, son los terroristas del Estado Islámico (EI) quienes tienen en su poder parte del arsenal químico.

El pasado 18 de abril, la cadena CBS y la agencia Associated Press revelaron las características de un ataque en Mosul ocurrido dos días antes: una unidad armada iraquí, junto a asesores australianos y estadounidenses fue alcanzada por un proyectil químico lanzado por el Estado Islámico. 25 miembros de la unidad tuvieron que ser hospitalizados. El general Yahya Rasool comentó a la agencia AP que seis de ellos tenían particularmente problemas respiratorios.

Al inicio de abril, el Estado Islámico había dado muestras de su arsenal químico. Lo hizo en el barrio al Abar en el oeste de Mosul. Dos oficiales estadounidenses, de acuerdo a AP, comentaron que la entrega de máscaras antigas ya habían sido repartidas como prevención de una racha de ataques.

El pasado 3 de marzo el Comité Internacional de la Cruz Roja ya había avisado del uso de armamento químico por parte del Estado Islámico. Poca atención generó a la comunidad internacional. El registro sólo se encuentra en la página de la cadena Euronews: Civiles huyen de Mosul tras ataque químico; la Cruz Roja condena el acto . Uno de los sobrevivientes del ataque es en hombre de 90 años de edad. A la cadena de noticias europea le confió: A lo largo de toda mi vida nunca he vivido una guerra como ésta, incluso durante los ataques de Sadam Husein (...) Nunca habíamos sentido miedo como ahora .

Después de tres años bajo control de los terroristas del Estado Islámico, los iraquíes están a punto de recuperar Mosul. Al Shifa, un barrio cercano al casco antiguo de la ciudad, era uno de sus últimos bastiones. El ejército iraquí ya recuperó algo más de 50% de su territorio. Si bien es cierto que la policía desactivó 16 bombas, no es una ocurrencia pensar en que los terroristas intenten causar el mayor daño posible a través de armas químicas antes de entregar Mosul. Habrá que estar atentos.