El gobierno mexicano diseñó y creó en el sector salud, un poderoso ariete cuya fuerza utilizará para enfrentar a los intereses del sector alimentario y farmacéutico, entre otros. 

Con una decisión administrativa le concederán —de acuerdo con un proyecto de acuerdo administrativo— facultades extraordinarias y convierten al subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, el responsable de la lucha anti Covid-19, en un súper funcionario. 

La agencia sanitaria mexicana Cofepris, que llegó a tener recnocimiento internacional, ahora estará subordinada a la subsecretaria de Prevención de la Salud, que además se fortalece con la integración de otras 12 instancias que le reportarán directamente. 

Cuando la pandemia del Covid-19 ya cobró poco más de 57,700 muertes y registra más de medio millón de contagios y, es evidente la fallida estrategia gubernamental. 

Y cuando, en consecuencia, la imagen de López-Gatell se ha desgastado, viene ésta recomposición del aparato sanitario mexicano. 

A la vista del presidente Andrés Manuel López Obrador y del propio López-Gatell, la campaña gubernamental contra el Covid-19 ha sido muy eficiente. 

Guerra alimentaria 

Bajo esa consideración, el fortalecimiento de la estructura de la subsecretaría de prevención que encabeza López-Gatell podría entenderse como un premio o como un claro fortalecimiento para llevar adelante otras decisiones, por ejemplo la guerra contra la comida chatarra. 

En los últimos días se registró la entrada en vigor del etiquetado frontal de advertencia, como parte de esa política. 

Además, vimos que los congresos de Oaxaca y Tabasco aprobaron la iniciativa para prohibir la venta de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas a los niños. 

Y muy probablemente otros 18 congresos dominados por el partido Morena, avancen con iniciativas similares. 

El miércoles el Congreso de la Ciudad de México recibió una iniciativa para prohibir la venta de comida chatarra y bebidas azucaradas a menores de edad.   

La iniciativa, publicada en la Gaceta Parlamentaria de la capital, fue presentada por el diputado morenista Miguel Ángel Macedo Escartín y sugiere añadir al artículo 47 de la Ley de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de México.   

El texto propone cambios legales que prohíban la venta, entrega, donación, distribución y regalo de alimentos envasados de alto contenido calórico y energético, así como de bebidas azucaradas a menores de edad.  

Aplicaría en negocios, en escuelas y máquinas expendedoras de estos productos. Previamente la Jefa de Gobierno, Claudia Sheimbaum, había manifestado que analizarían una iniciativa de ley similar a la que se aprobó en Oaxaca. 

El subsecretario Gatell ha expresado su beneplácito por la aprobación de las iniciativas respectivas en Oaxaca y Tabasco. 

El funcionario se ha manifestado abiertamente en contra de los alimentos ultraprocesados y lo que ha calificado como “veneno embotellado”. 

De hecho existe todo un equipo interdiscilpinario e intersecretarial que trabaja en una nueva política alimentaria. 

Con el poder gubernamental que está recibiendo el subsecretario López-Gatell, está claro que no habrá cambio de rumbo en la política en contra de la comida chatarra industrializada. 

Lo que no se sabe es qué harán con la comida chatarra informal que tiene un volumen por lo menos de la misma magnitud a la industrializada. Este sector informal, por las crisis del Covid-19 y económica, está aumentando notablemente. 

Lo que está claro es que viene un cambio radical en materia de salud en México y en particular en materia alimentaria, con todas las implicaciones y efectos que tendrá en las industrias. 

El aparente objetivo es la salud, pero pudiera ser que no es la única causa y que detrás de todo hay razones políticas mucho más profundas. Detrás de la industria alimentaria y refresquera en México hay, no sólo multimillonarios capitales, sino perfiles y rostros de empresarios que están en la mira del gobierno lópezobradorista. Y si no, al tiempo.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.