Hace algunos años, Ken Robinson dio una magnífica ponencia sobre aprendizaje y creatividad en el foro TED a la que tituló “How schools kill creativity” (“Cómo terminan las escuelas con la creatividad”). Siempre he pensado que así sucede en la generalidad de los casos. Me parece que las ideas de Robinson deben ser consideradas por todos los que tienen algún interés en la educación y en el aprendizaje.

El aprendizaje es un valor fundamental porque nos permite estar en continua renovación y crecimiento. Aprender cosas nuevas nos aleja de nuestra zona de confort y del estancamiento.

Robinson plantea que la creatividad es tan importante para la educación, como el no ser analfabetas. Durante su conferencia, su tesis se va ilustrando con divertidos ejemplos de la creatividad infantil para demostrar que el sistema educativo tradicional te enseña que cometer errores es inaceptable. Este miedo al fracaso da como resultado una educación que lleva a las personas a inhibir sus capacidades verdaderamente creativas. Robinson revela cómo el sistema educativo tradicional se centra en una idea obsoleta de la habilidad académica, haciendo que domine totalmente nuestra definición de inteligencia —curiosamente no todos piensan seguir una carrera de profesor universitario y, sin embargo, la escuela nos prepara básicamente para ello.

Peor aún, el sistema de aprendizaje en México está basado en la memorización evitando enseñar a los niños a pensar y explorar su aptitud creativa —sin mencionar otros muchos vicios propios de la cultura burocrática—. Coincido con Robinson cuando plantea que esto ocasiona que mucha gente talentosa se convenza de que no lo es por no ser académicamente apta. Nuestra concepción de la inteligencia no debe basarse en las notas escolares, sobre todo en notas resultantes de un sistema que ha demostrado ser completamente obsoleto. La inteligencia es diversa y dinámica: debemos promover una nueva concepción de la convivencia humana, una en la que se reconstruya la idea de la riqueza de nuestras capacidades. Para lograr esto, se deben repensar los fundamentos sobre los cuales se está educando a nuestros niños. Precisamente esto es lo que buscamos con Plantel Azteca: enseñar que las cosas se pueden hacer de manera distinta con mejores resultados.

En 22 años se han graduado más de 11,000 jóvenes brillantes. Muchos han logrado escribir fantásticas historias de éxito de clase mundial. En Plantel Azteca hemos procurado ofrecer una educación de excelencia fomentando habilidades muy diversas como computación, robótica, música, inglés, para formar seres humanos plenos y conscientes de la importancia de pensar y aprender constantemente.

El capital humano es la forma de riqueza más importante que existe, potenciarlo exaltando los talentos y capacidades de cada uno es el único camino para desarrollar desde sus bases a nuestro país. Para ello, el aprendizaje permanente es indispensable. Es un camino continuo, que nunca termina.

Es tiempo de repensar las capacidades humanas. Diversos estudios han revelado que nuestra creatividad se pierde gradualmente con cada año de nuestra vida que transcurre en una escuela tradicional. El mundo actual requiere individuos autónomos capaces de buscar soluciones creativas a los problemas y encontrar más de una respuesta a una sola pregunta.

*El autor es presidente y fundador de Grupo Salinas.

Ricardo B. Salinas

Empresario mexicano

Foro del Emprendedor

El autor es presidente y fundador de Grupo Salinas