En las últimas semanas y ante los graves problemas de abasto de petrolíferos, en Pemex se han planteado varios escenarios para poder atender a la población futura en lo general. En uno de ellos la opción es adelantar la apertura de la frontera y las asociaciones que pueda hacer la petrolera para modernizar al menos tres de sus refinerías más importantes y con mayor mercado: Tula, Minatitlán y Cadereyta son las primeras candidatas.

El cronograma original y vigente es que en este año lo que hay es un precio máximo en la gasolina y el diésel, y para el próximo, nuevas marcas que competirán directamente con lo que quede de la franquicia Pemex.

Para el 2017 se dará la apertura de la frontera, por lo que cualquier particular podrá hacer a un lado a Pemex o a su brazo comercial PMI para comprar combustible en el extranjero e internarlo en el país.

Un año después, en el 2018, se liberará el mercado y los precios podrán variar incluso por horas y entre estaciones de servicio, eso sin contar con el crecimiento del negocio de gasolineros con tiendas de conveniencia, comida rápida, servicios e incluso bancos. En el marco legal que resultó de la reforma energética se le quita la responsabilidad a Pemex de abastecer el mercado nacional. Así, la seguridad energética queda en manos de la Secretaría de Energía y el marco regulador en manos de la Comisión Reguladora de Energía. Este pequeño hueco permitirá que la petrolera opine en voz alta para poder abastecer el mercado. Sin dinero para invertir en refinación, la apertura resolvería las necesidades de combustibles y, entonces, se tendría que modificar el cronograma original.

En ese sentido, la apertura de la frontera servirá para abastecer, vía camiones o barcos, al mercado mexicano y es una medida que podría ser acompañada por la búsqueda de socios en refinación, y así podría crecer rápidamente su propia capacidad instalada.

Buzos

1.- Los industriales del sector energético se preguntan cómo estar a la par de la reforma energética, cuando su implementación y la supervisión de sus procedimientos para operar con mayor calidad son tareas que están pendientes en la Agencia Nacional de Seguridad, Energía y Ambiente, de Carlos de Régules, que entraría en funciones en marzo.

Hoy la Dirección General de Petrolíferos de la Sener apoya la supervisión y la regulación, pero no opera realmente. Es decir, no hay una ventanilla específica para que activos como una planta de almacenamiento o los camiones de distribución adquieran los sellos pertinentes para iniciar sus labores.

2.- Los muchachos de Miguel Ángel Mancera, del GDF, esta semana van a buscar a los distribuidores de gas LP. Lo que sabemos es que habrá reuniones privadas entre la IP y los secretarios de Seguridad Pública y el de Protección Civil. De hecho, esta última entidad está a cargo de Fausto Lugo que va a ser la voz cantante de todo este show. La actual regulación es un asunto federal y la intervención del gobierno local es por el lado de los ordenamientos urbanos y el tema vial. Probablemente toquen el tema de los horarios, las prácticas de seguridad y la movilidad de las pipas. A ver qué sale.

3.- Resulta que el Juzgado Décimo Primero de Amparo en Materia Penal negó a Amado Yáñez Osuna, dueño de Oceanografía, la suspensión provisional solicitada y la libertad provisional bajo caución, por su presunta responsabilidad en un delito sancionado por la Ley de Instituciones de Crédito. ¿Cómo se llamó la obra? Todos ponen: el empresario, el banco, Pemex, los contratistas y los amigos que le prestaron barcos.