Tras la visita de cinco días que hizo el Secretario de la OCDE, Ángel Gurría a México, yo diría que vino a hacer una especie de control de daños.

Porque vino a exaltar las decisiones del presidente y su equipo en materia de reformas y gestión económica, como recordando que afuera sigue siendo bien visto México como el alumno destacado de la Organización.

Vino a remarcar que tenemos un gran líder al frente del país, así lo ve él, pues gracias a su intervención, se pudieron alinear los esfuerzos de diversos partidos políticos para aprobar las reformas estructurales como en ningún otro país del mundo.

Reformas que dicho sea de paso, comentó, no tienen precedentes ni en México ni en el globo, por la complementariedad que tienen y la apertura a mercado que conforman.

Cierto, no todo fueron flores para México.

Gurría comentó que al presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, le identifican entre los líderes anglosajones como el reformer in chief .

Pero después de la flor, venía el jalón de orejas. Si se aplican correctamente los cambios y si se acompañan con reformas como el estado de derecho, sistema de justicia, la flexibildad de mercados laborales, etcétera, habrá un mejor funcionamiento y derrama económica.

México es líder en la construcción de casas habitación, dijo en el auditorio del Infonavit, ante representantes de órganos de vivienda. Pero omitieron la planeación de ciudades, advirtió.

Comentó que la batería de reformas estructurales aprobadas, podría facilitar un crecimiento de 1.5 puntos del PIB cada año de los primeros 10 de aplicación de los cambios. Pero acotó que este cálculo es válido solo si se aplican de la manera correcta.

Sin dobleces por intereses políticos, matizaría después en conversación con El Economista.

Dejó para el jueves, espacio para hablar con medios nacionales. Agencias, generales electrónicos y especializados, como nosotros. Accedió a abundar sobre su dicho al presentar el Estudio Económico para México, de que la desigualdad es el caldo de cultivo para la inseguridad y el descontento social .

El punto es que, aun cuando nos dice que en México estamos demasiado inmersos en la cotidianidad como para notar el salto que ha dado el gobierno al armar las reformas y conseguir acuerdos en torno a ellas, su discurso suena lejano, como el de alguien que no ha estado aquí por mucho tiempo y tiene que referirse a medias a los eventos muy dramáticos como los vistos recientemente en nuestro país , como él los llama.

Hechos que sin duda, tuvieron en vilo a la administración en el último trimestre del año pasado. Esto último, lo digo yo.

De mis apuntes

Mañana, martes 13 de enero, podrán ver de viva voz, la entrevista que nos concedió el secretario de la OCDE, José Angel Gurría al periódico el Economista, para el programa Voces en Directo. La cita es a las 10 de la mañana en www.eleconomista.mx

Una entrevista que anhelo hacer cada año, cuando viene a México. Porque siempre tiene algo importante que explicar, porque me encanta aprender de sus respuestas y, porque Gurría fue el primer funcionario de alto nivel que tuve el honor de entrevistar en 1999, cuando yo era aprendiz de reportera aquí, en este diario, y él, era el titular de las finanzas nacionales.

Una cita por demás entrañable para mí.