Bravo por el periodista Jacobo Zabludovsky. Y bravo también por los (sic) grupos de vecinos y comerciantes que se habían pronunciado en contra del proyecto (del Tranvía) e incluso anunciaron que denunciarían al gobierno capitalino ante la UNESCO, porque con el Tranvía se podrían destruir zonas consideradas de patrimonio en el Centro Histórico .

El desenlace resulta típico de las propuestas que suele discurrir la actual administración en el Distrito Federal. Y es que el principal funcionario de la capital del país se ha manifestado reiteradamente no como un hombre de ideas, sino de ocurrencias.

Así sucedió con el proyecto megalómano de construir en la zona de las Lomas una torre de casi 50 pisos, la propuesta del Tranvía del Centro Histórico y otras ocurrencias, también poco justificables del Mandatario, como cambiarle durante el día el sentido circulatorio a la calle 5 de mayo.

La ciudadanía ya conoce la fórmula. Cada vez que el Gobierno del Distrito Federal discurra un proyecto caprichoso y sin justificación, hay que organizarse y movilizarse. El llamado tiene sentido y poder. Ante la cancelación del Tranvía, funcionarios del gobierno de la ciudad de México, ya anunciaron que la idea no ha muerto y que ya se tiene en mente la presentación de propuestas alternativas que resulten más digeribles.

Desde el punto de vista económico, hay que congratularse por la cancelación del proyecto. Por un lado, no había ninguna necesidad de transportación mediante un tranvía que conectara al Zócalo con Buenavista y el Monumento a la Revolución. Por su visible inutilidad para esa necesidad, se trataba de una propuesta dispendiosa. Más aún, a ello cabe agregar el llamado costo de oportunidad de ese proyecto o de cualquier otro semejante o sustituto.

Me explicaré. Todos los recursos siempre tienen una utilización alternativa.

Esto es cierto para la inversión del Tranvía que se canceló y para cualquier otro de sus proyectos alternativos. Así, la pregunta no resulta ociosa: ¿Acaso no tendrían esos fondos una aplicación más productiva desde el punto de vista social –cualquiera que sea el monto definitivo de que se trate , que el que se pretende darles con proyectos de este tipo?

Hay que prepararse. La razón es que en los corredores del Gobierno del Distrito Federal se piensa –con toda probabilidad, equivocadamente que el proyecto que nos ocupa les dará visibilidad política. Y eso es precisamente lo que les interesa. O para decirlo con mayor exactitud: es lo único que les interesa...

bdonatello@eleconomista.com.mx