Con todo y la prudencia con que se ha administrado el gobierno mexicano desde el año 2000, el país no ha terminado de superar el deterioro que le provocó la crisis financiera de 1994 y la de la deuda que vivió en 1982.

Por eso nuestra economía crece a tasas tan bajitas, me explicó Raúl Feliz, catedrático e investigador del CIDE.

Es claro que la industria requiere un nuevo impulso que permita una mayor participación de empresarios en el desarrollo económico. Que se necesitan cambios en las reglas de contratación y despido de empleados, apertura a la competencia, pero también es cierto que la economía quedó muy lastimada tras haber sufrido las monumentales crisis de 1982 y la de 1994, me dijo.

Mi boca abierta

Hace cinco años, en septiembre del 2007, le pregunté a Agustín Carstens, entonces secretario de Hacienda y en su momento a Guillermo Ortiz, gobernador del Banco de México, qué le hacía falta a México para pisar el acelerador del crecimiento. Por qué con 7 años de estabilidad financiera la economía no podía detonar un mayor desarrollo. Reformas estructurales, me respondieron.

A cinco años de distancia de aquellos cuestionamientos, entiendo porque, a pesar de ser México uno de los alumnos más avanzados en prudencia de la administración pública, somos incapaces de crecer más.

México a la "N" potencia

Para que yo pudiera dimensionar el tamaño de la crisis que está viviendo Grecia, el profesor del CIDE me dijo que es como si se hubieran mezclado al mismo tiempo las crisis mexicanas de 1982 y la de 1994.

Con la salvedad, observó, que nosotros – México- no estábamos atados a una moneda común, ni las políticas financieras se dictaban desde fuera del país.

¿Como esperan las autoridades de la Troika, que Grecia pueda generar la riqueza suficiente para honrar sus deudas, invertir en sus industrias y generar empleos, esto tras la serie de recortes presupuestales que tienen que aplicar para cumplirle a sus acreedores? Son medidas claramente recesivas, me dijo aparte Sergio Negrete Cárdenas, pero que en el corto plazo van estabilizando la situación financiera. Ahora entiendo la frase de la amarga medicina .