Comentaba en este espacio las oportunidades de inversión que se tienen en el trópico húmedo mexicano para proyectos de plantaciones forestales comerciales para el cultivo del hule.

En ésta edición me enfocaré en describir las condiciones favorables de este negocio y requerimientos para su inversión.

En primera instancia, se debe tomar en cuenta un marco institucional y jurídico de largo plazo. Por su característica de maduración a largo plazo, las plantaciones requieren de políticas institucionales que garanticen continuidad, consistencia y seguridad en amplios periodos de tiempo.

Es pertinente contar con estabilidad y certidumbre macroeconómicas. Las inversiones de largo plazo, como es el caso de plantaciones de hule, sólo se dan cuando los inversionistas perciben condiciones favorables en el entorno macroeconómico que aseguren la recuperación del capital invertido y las respectivas utilidades.

Contar con una superficie compacta en escala competitiva. Para lograr economías de escala y producción a bajo costo, las plantaciones forestales comerciales requieren ser establecidas en superficies compactas y en escala competitiva.

Contar con incentivos gubernamentales. Los proyectos de plantaciones forestales comerciales generan beneficios tanto para los inversionistas privados como para la sociedad; el inversionista recibe los beneficios financieros, mientras que la sociedad recibe los impactos económicos, ambientales y sociales favorables, los cuales tienen un costo que debe ser pagado por la misma sociedad a través de subsidios o transferencias que hagan atractiva la inversión en este tipo de proyectos.

Programas de fomento, apoyo y financiamiento para inversiones de largo plazo. El establecimiento y mantenimiento de plantaciones forestales comerciales demandan altas inversiones en su inicio, así como para su mantenimiento. Dependiendo de la especie forestal, se debe considerar el tiempo que transcurre antes de la generación de flujos o ingresos. Las especies como el hule requieren de un mínimo de seis años para la generación de flujos. Por lo anterior, se requiere del apoyo financiero en condiciones adecuadas a los requerimientos del cultivo y a la capacidad de pago generada; hoy en día se cuenta con esquemas de financiamiento, como el Fonafor, para el apoyo del pago de los intereses en el periodo de maduración y turno de la plantación.

Un factor a favor de las plantaciones forestales comerciales de hule es que, a diferencia de otras especies destinadas a la obtención de material celulósico, no requieren de manera indispensable de grandes escalas de superficie, ni de costosas instalaciones industriales para que sean rentables y competitivas, por lo cual es posible la existencia y éxito de pequeños plantadores independientes que puedan participar con bajos volúmenes de producción a un mercado relativamente amplio de compradores e inclusive, mediante agrupaciones de alrededor de 1,500 hectáreas y que pueden incursionar rentablemente en la industrialización primaria.

*/Francisco José Pérez Lorenzana es especialista forestal de la Dirección de Pesca y Recursos Renovables en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]