Los acelerados fenómenos de la globalización y la liberación de los mercados están afectando los sistemas productivos de los países a nivel mundial; en México, uno de los sectores en donde los impactos han sido mayores es el de la producción primaria.

Adicionalmente, el sector rural mexicano se ha caracterizado de manera tradicional por presentar problemas de baja productividad, descapitalización, marginación acentuada y en general, de bajos niveles de desarrollo.

Para enfrentar la situación descrita, se hace necesaria una reconversión de los sistemas productivos del sector rural en un marco de mayores niveles de eficiencia, productividad, competitividad y sostenibilidad, que permitan afrontar el nuevo entorno global con mayores posibilidades de éxito. Una estrategia potencialmente efectiva para lograr lo anterior está en aprovechar las condiciones agroecológicas especiales para el desarrollo de las actividades productivas. En México, por su gran diversidad de clima, orografía, tipos de suelo y otras características ambientales, el aprovechar las ventajas comparativas y competitivas regionales puede generar amplias ventajas para las empresas del sector rural.

La coordinación entre FIRA, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) mediante el programa de apoyo del Fondo Nacional Forestal (Fonafor), y otras dependencias federales como la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) fomentan el desarrollo de los productores del campo mexicano, con acciones prioritarias en la identificación, evaluación y promoción de alternativas productivas que permitan un mejor desempeño de las empresas, a través del uso sostenible de los recursos naturales.

Entre las alternativas con mayor potencial para las regiones del trópico húmedo del país está el cultivo y explotación de hule, pues adicionalmente a las excelentes condiciones naturales para el desarrollo de plantaciones forestales comerciales, se tiene la cercanía al mayor centro de consumo mundial conformado por Estados Unidos de América y Canadá. Actualmente, la demanda de hule de América del Norte se encuentra atendida por la región del sudeste asiático, por lo que la ubicación geográfica y las adecuadas condiciones agroecológicas de México ofrecen una ventaja productiva y comercial.

El día de mañana continuaré con la explicación del negocio de inversión en el cultivo de hule y su rentabilidad, con el objetivo de que inversionistas interesados en este tipo de negocio conozcan las principales características para establecer plantaciones comerciales de hule.

*/ Francisco José Pérez Lorenzana es especialista forestal de la Dirección de Pesca y Recursos Renovables en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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