Al contrario de otras épocas, sabemos por los sociólogos que la tolerancia a la elección individual es una de las características de los estilos de vida contemporáneos

Tener un régimen alimenticio particular por razones de salud o por cuestiones ético-religiosas tiene un contexto social específico en la época actual. Seguir una dieta kosher o una dieta vegana son dos conceptos que tienen una base en común: de acuerdo con una serie de preceptos, de sentido ético o de sentido religioso, existen alimentos que se admite comer y otros que se encuentran omitidos dentro de lo que se considera como bueno para comer en el sentido amplio del concepto. ¿Qué significa seguir una alimentación particular en el contexto actual?

Al contrario de otras épocas, sabemos por los sociólogos que la tolerancia a la elección individual en nuestra época es una de las características de los estilos de vida contemporáneos. Hoy más que nunca tenemos mayor margen de maniobra para hacer elecciones de vida como la carrera, la pareja, e incluso la comida. La personalización y customización de los productos de consumo ha abarcado evidentemente a la alimentación. En este contexto, es entonces entendible cómo seguir una alimentación en particular es mayormente tolerado en un contexto social, pero este hecho tiene sus matices.

Por ejemplo, en un estudio realizado sobre las alimentaciones particulares encontramos que cuando la alimentación o la dieta que la persona sigue tiene justificaciones de índole fisiológica o de salud es aceptada socialmente de una manera más tolerante a los regímenes alimenticios que tiene detrás razones éticas o religiosas. Así, por ejemplo, socialmente se muestra mayor tolerancia cuando se justifica el hecho de no poder comer camarones por razones de alergias alimentarias que por razones religiosas, como podría ser el caso del seguimiento de una alimentación kosher en el caso de los judíos.

Es interesante observar que algunas de las mayores quejas que las personas veganas tienen es la poca tolerancia que algunos colegas o personas con las que conviven muestran al saber el régimen alimenticio que siguen. En el caso del veganismo, la justificación es interesante, puesto que mezcla razones de salud con razones éticas y ecológicas en el trato a los animales. En todo caso, también existen testimonios de personas que en situaciones sociales han preferido alegar padecer una alergia por la que no pueden consumir un alimento, antes de revelar que en realidad lo hacen por cuestiones religiosas —por ejemplo, el Ramadán musulmán o la cuaresma católica.

Muchas otras personas alegan que la dificultad de seguir alguna alimentación particular no radica en el hecho de tener una serie de prohibiciones sobre los alimentos. La dificultad está en las situaciones de exclusión social que implica el hecho de limitarse en lo que comen en situaciones de convivialidad. Por parte de la oferta alimentaria, es un hecho que la comercialización de alimentos adaptados a las necesidades particulares de las personas es mayormente disponible. Las alergias, los alimentos veganos, para celíacos, kosher y un largo etcétera son opciones de alimentación que no solamente se encuentran en los estantes de los supermercados, sino en los menús de comercios de restauración.

El hecho de que las alimentaciones particulares por razones de salud sean mayormente toleradas en relación a las razones ético religiosas es un hecho que nos permite cuestionar las características de nuestra sociedad y verificar en dónde están verdaderamente las relaciones de poder, lo que es válido y significativo para las personas, así como los límites de la tolerancia y el respeto a la diferencia, aunque sea en temas alimenticios.

Twitter: @Lillie_ML