El presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a asegurar ayer que México está bien, que “vamos bien”. Vamos tan bien que hasta dijo que no está de acuerdo con sus propios economistas, los que trabajan en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) bajo la dirección del titular de la misma, Arturo Herrera, que en los precriterios 2021 que enviaron al Congreso consideran “un rango de crecimiento del PIB para el 2020 entre -3.9 y 0.1%, consistente con proyecciones de organismos internacionales y de analistas del sector privado”.

AMLO no comparte la opinión de los expertos de la SHCP y no está solo; tampoco la comparten los grupos financieros más importantes del mundo y muchos economistas mexicanos.

El miércoles, Bank of America, uno de los cuatro bancos más grandes de Estados Unidos, recortó de nuevo su estimado para el desempeño del PIB de México para este año a -8.0 por ciento.

Días antes, Citibanamex, el segundo banco más grande de México, redujo su estimado, a -2.6 por ciento.

También lo hicieron el banco estadounidense más grande, JPMorgan Chase, a -7.0%; Scotiabank, el tercero más grande de Canadá, a -5.7%; BBVA, el segundo más grande de España y el más grande de México, a -4.5%; Credit Suisse, el segundo más grande de Suiza, a -4.0%; la calificadora H&R Ratings a -2.3%; Barclays, el grupo financiero más grande del Reino Unido, a -2.0%; Goldman Sachs, el segundo banco de inversión más grande de EU, a -1.6%; la calificadora Moody’s a 0.9 por ciento.

Y en lo que a los analistas del sector privado se refiere, la encuesta que recién realizó el Banco de México indica que sus proyecciones del PIB cayeron, en promedio, de +0.9 a -3.99 por ciento.

Por si éstas no fueran perspectivas desalentadoras, el miércoles pasado la calificadora de valores HR Ratings redujo su calificación de la deuda soberana de México, tanto en moneda local como en divisa extranjera, de “HR A- (G)” a “HR BBB+ (G)” para largo plazo y de “HR2 (G)” a “HR3 (G)” para corto plazo, ambas con perspectiva Negativa.

“BBB” significa que “el emisor con esta calificación proporciona seguridad moderada para el pago oportuno de las obligaciones de deuda. Mantiene un riesgo crediticio moderado, con debilidad en la capacidad de pago en escenarios económicos adversos”. “HR3” significa que “el emisor con esta calificación exhibe una capacidad moderada para el pago oportuno de obligaciones de deuda a corto plazo y mantiene un mayor riesgo crediticio en comparación con los instrumentos de deuda con mayor calificación crediticia”.

Los bancos, grupos financieros, analistas y calificadoras fundan sus revisiones a la baja en los efectos que sobre la economía ha tenido la pandemia del Covid-19, el colapso de los precios del petróleo y sus implicaciones fiscales para México, las interrupciones de la cadena de suministro de diversas industrias (sobre todo el automotriz), la caída del turismo, la disminución del monto de remesas que llegarán al país, el distanciamiento social que tiene paralizada a la economía, y la desconfianza que generó la cancelación de la construcción de la planta cervecera en Mexicali.

Con base en lo anterior, al igual que AMLO, no comparto la opinión de los expertos de la SHCP, sólo que yo no creo que “vamos bien” sino todo lo contrario, vamos mal, muy mal.

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Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.