Mucho se ha especulado en torno de quién podría ser el relevo de Agustín Carstens en caso de que fuera electo como Director Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) e incluso se ha indicado que sería difícil cubrir esa posición tan importante.

Efectivamente, Carstens es un personaje con prestigio internacional ganado a pulso.

Su solidez académica y en el ejercicio profesional, tanto en el ámbito nacional como internacional, lo hacen parecer imprescindible.

Lo parece todavía más si se considera el contexto nacional e internacional. En el ámbito local, los tiempos electorales se avecinan y lo mejor es mantener la estabilidad económica.

En el plano internacional, la crisis financiera que viven Europa y Estados Unidos y la volatilidad consecuente obligan un manejo experimentado de la política monetaria. Los cargos de Secretario de Hacienda y Gobernador del Banco de México tienen una relevancia fundamental para cualquier gobierno y requieren del reconocimiento internacional.

Pero, al mismo tiempo, deben considerarse desde otra perspectiva ambos contextos, el nacional e internacional, para sopesar la importancia que tiene la posibilidad de que Carstens alcance la Dirección Gerencia del FMI.

En el contexto nacional, el Banco de México funciona con autonomía del Poder Ejecutivo y opera bajo la dirección de una Junta de Gobierno.

No es el Gobernador el que toma las decisiones; su peso específico se impone con el voto de calidad sólo en algunas ocasiones.

Se trata de un cuerpo colegiado. Detrás de las decisiones económicas, hay profundos análisis y estudios económicos.

Además, el banco central ha acumulado en los últimos años alrededor de 200,000 millones de dólares de reservas internacionales, incluida la línea de crédito flexible por 70,000 millones de dólares.

Es el blindaje financiero más sólido que ha tenido México en toda su historia.

En el ámbito externo, el escenario económico internacional está cambiando y México, con la candidatura de Carstens, tiene la oportunidad de influir en los cambios de la arquitectura de los organismos internacionales.

De hecho, otro mexicano, José Ángel Gurría, exsecretario de Hacienda, está haciéndolo desde la Secretaría Ejecutiva de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. En el caso del FMI, la influencia sería todavía más importante en la medida en que México podría beneficiarse de un mayor peso en las decisiones de las naciones emergentes.

Banco de México, perfil potencial

Pero volviendo al tema original, el relevo de Carstens en el Banco de México, hay que decir que no sería tan difícil realizarlo. Lo cierto es que cualquiera de los actuales subgobernadores de la propia institución podría ser designado como Gobernador o incluso podría optarse por un economista que no trabaje actualmente en el banco central. Los subgobernadores de Banxico a la fecha, son: Roberto del Cueto Legaspi; Manuel Ramos Francia; Manuel Sánchez González, y José Julián Sidaoui Dib.

El perfil del relevo no es tan acotado como podría pensarse; por el contrario, más bien puede ajustarse a un espectro muy amplio. Y es que, para empezar, puede ser alguien de dentro o de fuera del Banco de México.

Además, no necesariamente tiene que ser de profesión economista; simplemente tiene que contar con experiencia en el sector financiero.

El Presidente de la República tiene la facultad exclusiva de nombrar al Gobernador del Banco de México y el Senado de la República lo tendría que ratificar, tal y como ocurrió con Miguel Mancera y Guillermo Ortiz Martínez.

El Jefe del Ejecutivo podría optar por nombrar a alguno de los actuales miembros de la Junta de Gobierno como Gobernador del banco central.

Y, adicionalmente, nombrar a alguien de fuera de la institución como Subgobernador en sustitución del que fuera ascendido.

O también podría decidir designar a un externo como Gobernador.

El perfil del potencial relevo de Carstens es muy amplio, sin embargo no hay que adelantar vísperas porque todavía falta para que se defina quién ocupará el máximo cargo en el FMI.

CUENTOS VERAS

Finalmente, el presidente Felipe Calderón designó a Alexis Milo como Comisionado de la Comisión Federal de Telecomunicaciones. Sustituye en el puesto a Rafael del Villar y también en la especialidad de economista en el pleno del órgano regulador. Milo ha sido responsable del tema de telecomunicaciones y Secretario Técnico del Gabinete Económico y de Competitividad de la Oficina de la Presidencia. Luego, Coordinador de Asesores, desde donde dio seguimiento a la política de telecomunicaciones. La SCT destacó en el comunicado que el desarrollo profesional, formación académica y experiencia docente de Milo garantiza una visión pro competencia.