La Organización Mundial de la Salud (OMS) admitió, el pasado lunes, que el coronavirus tiene potencial de pandemia, por lo que pidió a todos los gobiernos, organizaciones civiles, familias e individuos, que tomen medidas para que esto no ocurra.

Afortunadamente, en nuestro país, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ya creó una comisión de la que forman parte experimentados científicos —de ambos géneros— para informar a la comunidad y desarrollar proyectos de investigación relacionados con la epidemia, desde los aspectos básicos del virus hasta la indicación de riesgos para la sociedad.

Al frente de la precitada Comisión se encuentra el doctor Samuel Ponce de León. De manera simultánea existe un grupo de calificados médicos que harán las veces de voceros para que la susodicha Comisión tenga comunicación directa con los medios y provea de información fluida y veraz a la sociedad.

El redactor de esta columna tuvo oportunidad de charlar con uno de estos voceros, el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez. Resumiré lo más importante de la plática: Aunque el coronavirus se presentó en China donde se encuentra la gran mayoría de los infectados y ha causado 2,715 muertes, se han detectado casos del virus en más de 30 países de los cinco continentes. Es posible que el virus brote en nuestro país, de ser así es recomendable atender la información emitida por las vías oficiales, no hacer caso de divulgaciones de procedencia no confirmada. Atenderse sin alarmarse.

La mayoría de los casos ocurre como enfermedad leve tipo catarro común, unos pocos se agravan y presentan síntomas fuertes como fiebre, y un número menor se complica con dificultad respiratoria que requiere atención altamente especializada. Las personas mayores de 60 años, y quienes tienen obesidad, diabetes, enfermedades del corazón o los pulmones —más de la mitad de los adultos mexicanos (apostilla del columnista)— están en mayor riesgo de complicaciones en caso de contraer la enfermedad.

No hay vacuna para prevenir la infección, ni tratamiento específico contra el virus. La detección temprana de los síntomas y la inmediata atención han demostrado ser efectivas. La epidemia de influenza del 2009 nos enseñó que la salud colectiva comienza a nivel individual. Será fundamental evitar contagios tapándose la boca y/o la nariz al momento de toser o estornudar, usar pañuelos desechables, lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o geles con alcohol al 70%, limpiar las superficies de uso común: pasamanos, chapas de puertas, botones de elevadores, manijas, teléfonos, etc.

La Secretaría de Salud ha desarrollado protocolos de atención, ha fortalecido la capacidad de diagnóstico y ha puesto el número 800 0044 800 para atender telefónicamente cualquier tipo de dudas respecto a la epidemia. Hasta aquí la charla con el doctor Rodríguez Álvarez.

En lo personal, opino que los mexicanos en general y los capitalinos en particular, acostumbrados a comer al aire libre en condiciones de nula higiene y a respirar smog a todas horas, hemos desarrollado una inmunidad a los contagios que demostramos burlándonos de ellos. Recibí un WhatsApp de un cuate que escribió: “No quiero contagiarme de coronavirus, prefiero que sea de tecatevirus que es mi chela favorita”. También hay quien ha expresado que si el virus infecta, al mismo tiempo, a tres o cuatro amigos, se llama caguamavirus.

Plácido

En otro orden de afectaciones, Plácido Domingo aceptó su responsabilidad de acosar y abusar sexualmente de, al menos, 27 mujeres. En un comunicado expresó que se compromete a impulsar un cambio positivo con la finalidad de que haya un ambiente laboral seguro para las artistas. El tenor tiene 79 años, los sucesos sexuales fueron hace veinte. Qué chiste, Plácido se arrepiente cuando ya es flácido. Como dirían en mi pueblo, con todo respeto para el género femenino, padece el síndrome de santa Rita, de joven puta y de vieja señorita.

Manuel Ajenjo

Escritor y guionista de televisión

El Privilegio de Opinar

Guionista de televisión mexicano. Conocido por haber hecho los libretos de programas como Ensalada de Locos, La carabina de Ambrosio, La Güereja y algo más, El privilegio de mandar, entre otros.