Para entender la complejidad de realidades como la de Afganistán y sus implicaciones geopolíticas, no basta consumir los titulares de los principales medios ni mucho menos conformarnos con lo primero que leemos en las redes sociales. Necesitamos ir mucho más a fondo; leer y escuchar a quienes desde su experiencia, comparten conocimiento que nos puede dar pautas de lo que realmente ocurre.

Pedro Baños, coronel español y muy querido amigo, uno de los mayores especialistas en geopolítica, geoestrategia, defensa, seguridad, terrorismo, inteligencia y relaciones internacionales (coronel del Ejército de Tierra y diplomado de Estado Mayor, ex jefe de Contrainteligencia y Seguridad del Cuerpo de Ejército Europeo en Estrasburgo), nos adentra en una realidad en la que se cruzan intereses de las grandes potencias.

Para entender lo que ocurre en Afganistán, Pedro Baños desentraña las claves del conflicto entre las fuerzas de seguridad y los talibanes, explicando que, los talibanes, han tenido la convicción de que el tiempo juega a su favor pues así como en su momento los británicos y los soviéticos no tuvieron las victorias definitivas que buscaban y se vieron obligados a abandonar el país, lo mismo está ocurriendo ahora con los occidentales.

Aunque parezca difícil de creer para el mundo occidental, para muchos afganos, los talibanes significan orden y paz, afirma el coronel Baños “donde gobiernan no hay bandidos ni policía que extorsione, ni posibilidades de soborno”. Esto contrasta con el hartazgo hacia una policía que se corrompió tanto como muchos integrantes de las fuerzas armadas en la que los países de la coalición invirtieron más de 100,000 millones de dólares para formar y fortalecer desde 2001.

“Para un occidental es incomprensible que un ciudadano pueda estar satisfecho con una autoridad que lleva a cabo ejecuciones públicas o corta las manos a los ladrones. Pero en el mundo afgano, las percepciones son muy distintas. Lo que para nosotros es una brutalidad injustificable y execrable, para muchos de ellos tan solo significa orden y seguridad.” Afirma Pedro Baños.

Es verdad que también existe un gran número de afganos inconformes con al regreso de los talibanes, sobre todo mujeres y jóvenes. Ya sea porque no quieren retroceder en las conquistas logradas durante los años de la ocupación o porque eran cercanos a los gobiernos recientes y a las fuerzas extranjeras con quienes llegaron a tener más libertades y oportunidades.

Resulta esencial entender los intereses que rodean a este país, especialmente los de las grandes potencias. El coronel Baños explica qué está en juego para los países vecinos y las grandes potencias. Empezando por Irán, con quien la relación siempre ha sido tensa. “Afganistán depende en gran medida de Irán para la llegada de combustible que necesita pues carece de hidrocarburos. Mientras que Irán busca mantener un Afganistán lo suficientemente debilitado e inestable como para que el país dependa de ellos. Para ello, Afganistán no debe disponer de una amplia capacidad económica o militar.”

“Pakistán ha intentado siempre mantener las mejores relaciones posibles con Afganistán pues para el gobierno pakistaní, es el refugio al que acudirían en caso de ser atacados por India, su gran adversario geopolítico. Desde hace tiempo existe un enfrentamiento indirecto entre los servicios de Inteligencia de Islamabad y Nueva Delhi en Afganistán.”

Sobre los intereses de China, el coronel Baños explica que son “máximos”. “Pekín evitará cualquier injerencia en los asuntos internos del país, y también evitará posicionarse físicamente con tropas en el país. Todo ello a cambio de que el gobierno afgano, sea cual sea, controle el fujo de posibles musulmanes extremistas hacia China. Como hace con otros países, China le ofrecerá a Afganistán la creación de infraestructura a cambio de algunos de sus recursos naturales.”

Finalmente sobre los intereses de Rusia, el coronel Baños afirma que “con la condición de que el extremismo islamita no se expanda hacia sus fronteras, Moscú tolerará, con mayor o menor grado, un nuevo régimen talibán. Y, al igual que China, con la satisfacción añadida de ver cómo los Estados Unidos y la OTAN salen derrotados del país tras 20 años de esfuerzos inútiles.”

Vaya que se mueven muchas fichas más de las que se alcanzan a ver desde el hemisferio occidental. ¿Cómo llegamos a este punto? Pedro Baños asegura que “Es muy posible que haya habido algún tipo de acuerdo secreto con los talibanes. Es decir, dejarlos el camino expedito al poder, con tal de que cumplan una serie de puntos. Estados Unidos hace tiempo les sacó de la lista de organizaciones terroristas para negociar con ellos. Entre los aspectos que los talibanes se comprometerían a cumplir estaría condenar el terrorismo internacional, no apoyar la violencia en otros países musulmanes, declarar formalmente que no tienen una agenda fuera de Afganistán y no permitir el asentamiento en su territorio de otros grupos salafistas-yihadistas que pudieran convertir Afganistán en su santuario o su base de entrenamiento. Incluso condicionar la necesaria e imprescindible ayuda económica internacional a una cierta apertura, muy especialmente en cuanto a las libertades de las mujeres.”

Como afirma Pedro Baños, todo esto está por verse. “Ojalá se cumpla lo que sea mejor para el muy sufrido pueblo afgano.” Para mí otra lección es que, en esta aldea global en la que vivimos, lo que pasa en Afganistán sí repercute en todo el planeta. Por eso no podemos ser indiferentes ni seguir pensando que estamos “separados”. Aplica a todo y para todos. Necesitamos otra mentalidad para entender que todo está conectado y que más nos vale no creernos lo primero que escuchamos o conformarnos con lo que nos dicen banalmente. Tenemos que ir mucho más allá de lo evidente.

Twitter: @armando_regil

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Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.

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