La reunión que se llevó a cabo el lunes 27 de abril en la ciudad de México entre Salvador Martínez Garza, presidente de Mexicana de Lubricantes y Juan José Suárez Coppel, director general de Petróleos Mexicanos, tuvo como objetivo tratar algunos temas operativos de la empresa y plantear los términos de un nuevo acuerdo, en caso de que se vaya a renovar, dicen testigos de este esperado encuentro.

El tema de la probable venta de Mexicana de Lubricantes que se ha difundido ampliamente en algunos medios, en ningún momento de la reunión se consideró, aseguran los testigos, y mucho menos la paraestatal que dirige Juan José Suárez Coppel autorizó a Pemex Refinación firmar una carta de intención con Impulsora Jalisciense para vender 100% de las acciones de Mexicana de Lubricantes. Así que de esta manera y en este momento no se puede hablar de dicha venta, ya que primero es necesario normalizar la relación entre los socios de la empresa para después poder hablar sobre su futuro. Los estados financieros de Mexicana de Lubricantes, desde que se constituyó como empresa en 1993, han sido auditados por la firma PricewaterhouseCoopers.

Adicionalmente a esta firma, a principios del 2009 Pemex eligió a los despachos Akya de Daniel Reséndiz y García de Luca de Fernando Martínez de Velazco, para conocer la situación financiera real de la empresa. La decisión de contratar dichos despachos tuvo origen en dudas expresadas por Pemex en cuanto a la validez del proceso de reformulación de estados financieros y solicitó algunas correcciones en los dictámenes, las cuales tenían efecto en los periodos del 2006 al 2008.

Observaciones, que dicen los cercanos a la empresa de Martínez Garza, ya se realizaron y se resolvieron las dudas que se habían expresado.

Hace cinco semanas se entregaron resultados finales de las auditorías del 2006, 2007 y 2008.

Andrés Casco entrará a sustituir a Benito Álvarez bajo las mismas condiciones de colaboración acordadas cuando llegó Álvarez a Mexicana de Lubricantes, pero no con la figura de interventor .

Las utilidades de Mexicana de Lubricantes, que ha presentado una operación destacada en los últimos años, ya que en el 2009 generó utilidades por 150 millones de pesos, no se han podido entregar a los socios de la empresa, ya que desde que se rompió la relación con Pemex, no se ha logrado un acuerdo para celebrar una nueva Asamblea de Accionistas en la que se pueda aprobar este tema.

¿A quién le interesa el crecimiento de la economía Mexicana?

La semana pasada, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que encabeza el mexicano José Ángel Gurría, modificó su pronóstico de crecimiento para México.

La OCDE pasó de un estimado de 2.7 a 4.5% de crecimiento para este año y de 3.9 a 4% para el 2011; el dato que modifica para este año es muy alentador; se trata de una señal que debe ser escuchada y atendida en el país por todos los actores, léase Ejecutivo, Legislativo, iniciativa privada, Poder Judicial y partidos políticos, entre otros.

Además, no se trata del único análisis que da a México las posibilidades de crecer una vez pasada la crisis -que en el caso de nuestro país tocó por partida doble al resistir la influenza AH1N1-, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, que encabeza el economista Luis Foncerrada, ha sido insistente en que es el momento para que la economía no sólo se recupere de lo que perdió durante el 2008-2009, sino para crecer más allá de las expectativas.

Desde luego que para lograr ir más allá de lo que nos pueda llevar la recuperación de la economía estadounidense, es necesario hacer la tarea, la que ya sabemos de qué se trata.

Hasta la saciedad se ha insistido en que tal y como están las cosas actualmente, el país no da para más; lo que se tiene que hacer es modificar la política fiscal, la relación laboral y profundizar otras reformas como la energética, el combate a los monopolios y las prácticas anticompetitivas. No hay de otra si queremos crecer.