En México contamos con 2.9 millones de kilómetros cuadrados de mar patrimonial con potencial para cultivar alrededor de 25 especies marinas, cuyo sistema de producción ya es conocido

Instituciones como el CIAD, CIBNOR, CISESE, Universidad del Mar de Puerto Ángel, Oaxaca, y los Institutos Tecnológicos del Mar en nuestro país ya cuentan con los paquetes tecnológicos para el cultivo de estas especies para su transferencia a nivel comercial.

La acuacultura como actividad económica presenta también una importante fuente de producción de proteínas de origen animal. En México se lleva a cabo principalmente en tierra adentro, inicialmente con el cultivo de camarón en los estados del noroeste del país, trucha en los estados centrales, carpa en presas, bagre en el centro y noreste del país y finalmente la tilapia con presencia en todos los estados del país.

Un factor limitante del crecimiento de la acuacultura de peces (piscicultura) obedece al costo de producción, el cual depende en un alto porcentaje de los costos del alimento balanceado y éste, a su vez, del precio de la harina de pescado.

A fin de contrarrestar esto, se han desarrollado especies con mayor conversión alimenticia para producir más carne con menos necesidades de alimento, en un menor tiempo y resistentes a enfermedades.

Adicional a lo anterior, se han diseñado sistemas de producción de acuacultura cada vez más eficientes en el uso del agua, aprovechamiento de nutrientes naturales y espacio en la columna y espejo de agua, mediante nuevas tecnologías.

Lo anterior ha impulsado de manera importante el cultivo de especies como la trucha, bagre y tilapia, siendo esta última la de mayor crecimiento productivo en los años recientes.

En México, 95% de la producción de tilapia proviene de la acuacultura. Del 2011 al 2013, esta especie mostró una Tasa Media de Crecimiento Anual de alrededor de 17%, mayor que cualquier otra actividad agropecuaria.

Cabe mencionar que este desarrollo del cultivo de la tilapia en México, en parte se debe a las bajas barreras de entrada al cultivo de tilapia, ya que existen modelos de baja inversión, haciendo accesible su cultivo en prácticamente en todos los estados de la República mexicana.

Este mismo crecimiento se ha visto reflejado en la demanda de recursos de apoyo de Sagarpa–Conapesca a la actividad, así también las necesidades de crédito formal a través de la banca comercial y desarrollo, donde FIRA, como integrante de la Banca de Desarrollo de la SHCP, ha participado con un flujo del crédito al cultivo de tilapia con una Tasa de Crecimiento Anual de 79%, al pasar del 2010 al 2016 de 2.7 a 135.8 millones de pesos, con una cartera total a final del 2016 de 161.6 millones de pesos.

En el futuro se visualiza a la acuacultura como una fuente de alimento proteico de origen animal, que mediante un desarrollo ordenado permitirá cubrir la demanda de soberanía alimentaria y abatir los niveles de pobreza y en FIRA se tiene un aliado para este propósito.

*Juan Alberto González Sánchez es especialista de la Subdirección de Pesca, Forestal y Medio Ambiente en FIRA. ?La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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