A pesar de que el país se recupera a tasas de 3% la población no ve los beneficios.

Resulta notable el balance que hacen economistas y escritores sobre Estados Unidos, más allá de los análisis de corto plazo que esencialmente se ocupan del déficit público, la inflación y el crecimiento económico, pero que marginan lo que está adentro de la estructura económica y social. La explicación de ello es que los gobiernos trabajan indicadores fiscales y monetarios definidos por el Fondo Monetario Internacional para garantizar créditos.

Pero al interior del país existen enormes problemas derivados de que ha existido un desmoronamiento de la cohesión social debido a la desindustrialización, la desregulación de tres décadas, la influencia del dinero en las políticas y la corrupción moral del poder.

Socialmente el país está marcado por una enorme desigualdad. Los salarios reales apenas han aumentado desde los 60, mientras que 1% de la población, que es la que tiene mayores ingresos, los ha incrementado en 165%, según los cálculos del Premio Nobel de Economía, Paul Krugman.

El modelo que realizó Franklin D. Roosevelt, instrumentado con importantes decisiones de Estado para proteger y distribuir, presenta un declive notable a partir de los 80 con Ronald Reagan como presidente, cuando se desmanteló al Estado para dar paso a una revolución conservadora, en donde el mercado es el eje de todas las cosas. Y su debilidad ha sido responsabilidad de los gobiernos tanto demócratas como republicanos. Así se confirma en el estudio realizado por George Packer denominado El desmoronamiento. Una crónica íntima de la Nueva América , en donde revela que la nueva economía fracasó.

A pesar de que el país se recupera con tasas de crecimiento de alrededor de 3% la población no ve los beneficios, seguramente porque el desmontaje del Estado de Bienestar fue excesivo, o el crecimiento económico insuficiente.

La obra de Packer es una novela en donde expone la situación y testimonios de personas y de determinados lugares del país. Solamente aporta tres páginas de tesis y lo demás son las opiniones de la gente que entrevista. Indica que la falta de cohesión es porque no se paga un precio por los errores, no hay políticos destituidos por impedir la recuperación , o quizá el reconocimiento de que la realidad da miedo por lo mucho que posee la gente más rica y lo poco que tiene la más pobre .

El análisis que hace Packer está en la línea del realizado por los economistas estadounidenses Paul Krugman y Joseph Stiglitz, ambos premios Nobel de Economía, así como del economista francés Thomas Piketty.

En un contexto general, si Estados Unidos es la economía más importante del mundo y todos los países quieren imitarla, ello nos está diciendo que el desmoronamiento es una característica general del mundo y que no se ve en la perspectiva nada que cambie para mejorar.

Abundan los diagnósticos pero no las soluciones políticas sensatas y viables. Es común escuchar propuestas que plantean rebajas fiscales a los ricos para que inviertan, pero han sido un fracaso porque no impulsan el ahorro, el empleo y el crecimiento económico.

Si comparamos a Estados Unidos con otros países importantes, resulta que a pesar de su deterioro sigue siendo un modelo. Esto significa que los demás países están peor.

El auge en la producción de petróleo y gas estadounidense y la recuperación económica, mientras que otros países se estancan y los emergentes sufren turbulencias, afirma la supremacía de Estados Unidos. Con ello se retrasa la hora de su ocaso.