En la primera parte del artículo comenté los efectos de la volatilidad de los precios de los productos de la canasta básica alimentaria, las acciones de política implementadas y, entre éstas, las instrumentadas por FIRA como parte de la banca de desarrollo que coordina la SHCP

Las acciones de FIRA se orientan a contrarrestar las principales causas de la volatilidad en tres áreas estratégicas: (1) robustecer la producción a través de incrementos de la productividad; (2) diversificar geográficamente la producción para que sea menos vulnerable ante eventos climáticos y sanitarios, y (3) fortalecer la infraestructura de almacenamiento y redes de frío para hacer más eficiente la comercialización.

Los productos considerados en el esquema son maíz, trigo, frijol, azúcar, carne de res, carne de cerdo, carne de pollo, jitomate, huevo, leche, limón, aguacate, tomate verde, calabacita, cebolla, naranja, plátano y papa.

La puesta en marcha del esquema ha generado beneficios para las empresas y productores agroalimentarios al facilitarles el acceso al crédito en condiciones preferenciales a través de apoyos de la SHCP y Sagarpa para la reducción del costo de financiamiento y el servicio de la garantía Fonaga.

Además, sus proyectos de inversión también se han fortalecido con otros servicios o incentivos de la Sagarpa, lo que aumenta su viabilidad técnica y financiera.

El esquema ha traído beneficios al sector público, al orientar sus incentivos a la inversión de los particulares y sector social en la producción de alimentos, induciéndolos a posicionarse como coadyuvantes en las acciones orientadas a contrarrestar las causas de la volatilidad de precios de los alimentos y fomentar la seguridad alimentaria en el país, lo cual además redunda en beneficio del consumidor.

El esquema también ha propiciado un mayor financiamiento en los productos agroalimentarios participantes, ya que al cierre del 2016 FIRA logró un saldo de cartera de crédito en estos productos por 11,969.3 millones de pesos, cifra que representó un crecimiento real de 25.2% respecto al 2015.

Asimismo, en abril del 2017 se logró aumentar el saldo de cartera de crédito en 1,272.53 millones de pesos en relación con abril del 2016, lo que significa un crecimiento real de 7 por ciento.

Cabe destacar que 96% del financiamiento fue créditos refaccionarios, para la compra de maquinaria, equipo y ganado, establecimiento de cultivos, agricultura protegida, sistemas de enfriamiento y de riego, infraestructura productiva, sanitaria, logística y comercial, instalaciones de fuentes de energías, entre otros.

Los créditos e incentivos se brindan con una amplia cobertura en el país, a través de los bancos e instituciones financieras no bancarias que operan con FIRA, logrando en conjunto más de 11,500 ventanillas de atención para los productores.

Las entidades federativas, conceptos elegibles y otras características del esquema están disponibles en el portal de FIRA: https://www.fira.gob.mx/Nd/Volatilidad.jsp.

El diseño de esquemas como el referido, para mitigar la volatilidad de precios de la canasta básica alimentaria, ha permitido a FIRA consolidar su liderazgo en la promoción y movilización de las inversiones hacia el sector agroalimentario y rural en congruencia con las prioridades de política pública.

Ramiro Campos Meraz es especialista en la Subdirección de Programas y Proyectos de FIRA.

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La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.