Las autoridades de competencia cuentan con distintos instrumentos para resolver problemas de concentración de mercados o conductas de empresas con poder sustancial. En los años cincuenta ocurrió un caso excepcional de aplicación de medidas remediales en los EUA, cuando la autoridad impuso diversas restricciones a ATT. Los efectos de estas medidas son importantes para evaluar la efectividad de la posible imposición de condiciones de acceso a bases de datos a las plataformas digitales predominantes.

En la década de los cincuenta ATT era la empresa claramente dominante en los mercados de telecomunicaciones en los EUA. En servicios de larga distancia su participación de mercado era de 98% y en servicios locales era de 85 por ciento. Era la corporación más grande del mundo, con ventas que equivalían al 1% del PIB estadounidense y tenía casi 600,000 empleados.

El grupo estaba estructurado en torno a 3 ejes: la provisión de servicios de telecomunicaciones; la fabricación de equipo y la innovación. La empresa Western Digital, subsidiaria de ATT, era la proveedora de equipo y atendía al 90% del mercado, dando preferencia de abasto a las empresas del grupo. Por su parte, los Laboratorios Bell eran los encargados del desarrollo tecnológico y los poseedores de patentes. De hecho, eran el laboratorio industrial más grande del mundo.

En 1949, las autoridades de competencia de los EUA iniciaron un procedimiento para separar a la Western Digital de ATT, por una acusación de monopolización de la manufactura, distribución y venta de equipos de telecomunicaciones, que pudieron conducir al desplazamiento de compradores y proveedores de equipo, mediante el uso de contratos de exclusividad y la negativa a otorgar licenciamiento para el uso de patentes.

En 1956, el Departamento de Justicia y ATT llegaron a un acuerdo, por el cual los Laboratorios Bell debían otorgar licencia de uso de patentes, libre de pago de regalías, con excepción de algunos competidores como la RCA, GE y Westinghouse, y el otorgamiento de licencia de uso de patentes futuras bajo condiciones razonables. Esto significó la liberación de 7,820 patentes, que eran el 1.3% de las existentes en ese país. El acuerdo también prohibió a ATT participar en negocios distintos a las telecomunicaciones, lo cual llevó al grupo a abstenerse de participar en el desarrollo de la computación.

El objetivo de los remedios era mejorar la situación competitiva del mercado de las telecomunicaciones mediante la liberación de patentes y dar la oportunidad de que otras empresas se encargaran del desarrollo de la industria de la computación. Sin embargo, los resultados no fueron los esperados. Un estudio publicado recientemente muestra que la liberación de patentes no incidió en la competencia en telecomunicaciones, aunque sí fue relevante en el desarrollo de otras industrias (Watzinger y otros, American Economic Journal: Economic Policy, noviembre de 2020).

Estos resultados nos indican que debemos ser cautelosos en la aplicación de soluciones a la concentración de mercado. En el caso de las plataformas, buena parte de la discusión se centra en el análisis de la recopilación masiva de datos. Para algunas autoridades de competencia, particularmente las europeas, el big data es una ventaja competitiva de las plataformas y constituye una barrera a la entrada. En esa lógica, habría que permitir a otros competidores el acceso a los datos, para balancear la competencia y permitir la entrada de nuevos competidores.

Una medida de acceso como la señalada podría tener resultados como los mostrados en el caso ATT, es decir, que haya un desarrollo de otros productos, aunque no se modifique la posición de los “monopolios tecnológicos” en sus mercados. La creación de modelos de negocios y productos innovadores requiere algo más que el acceso a la información de los consumidores. Así lo demuestran los casos de diversas plataformas que surgieron y lograron el éxito en un entorno adverso.

@javiernunezmel

Javier Núñez Melgoza

Consultor

Competencia y Mercados

Consultor en Competencia Económica y Regulación, además es profesor universitario.

Lee más de este autor