El bello y paradisiaco puerto de Acapulco, que dio brillo internacional por su playas y gente, no merecen un presidente municipal chillón’’ y un gobernador inepto, éste último que está permitiendo el surgimiento de paramilitares, mal llamados autodefensa’’, que nos recuerdan a la Colombia de Pablo Escobar, que en lugar de ayudar complicó más.

Recuerden sus nombres: gobernador constitucional: Ángel Aguirre Rivero y alcalde: Luis Walton Aburto, dos expriístas, convertidos en demócratas izquierdistas.

En 1993, hubo la posibilidad de viajar a Bogotá, Cali, Medellín y Cartagena de ese hermoso país sudamericano, desangrado por una guerrilla, que más que nada son grupos de bandoleros. Nos llevó el entonces naciente Programa de Naciones Unidas para la Fiscalización de las Drogas (PNUFID) y becado por la agencia de prensa extranjera, Inter Press Service (IPS).

Los que organizaban seminarios para periodistas de América Latina, con la finalidad de conocer estragos en la juventud por la drogadicción en la región, cuando aún no se hablaba del nuevo periodismo’’, pero, se tenía la misma intención, contar historias. Hubo uno antes en San José de Costa Rica, al que también asistí en 1992.

En nuestro glorioso país, que ni el PRI en más de 70 años se lo ha podido acabar, ni 12 del PAN, las adicciones más duras’’ en ese tiempo era el thiner, cemento y marihuana. Para los pudientes, empezaba la cocaína y heroína. Hoy al paso de los años, tenemos drogas de diseño o sintéticas como se les denominad, más dañinas por los químicos que nada.

Los estupefacientes, fueron entonces la mina de oro para grupos de narcotraficantes. Ya se veían a futuro los grandes problemas, que detonaron precisamente en 12 años de torpes gobernantes del Partido Acción Nacional (PAN) a los que con el voto se les dio la oportunidad, debido a que los de la dictadura perfecta, como los llamó el nobel de literatura, peruano-español, Mario Vargas Llosa, ya se habían llenado los bolsillos.

En ese entonces, decía como observador del tema, esto no pasaría en México. ¡Qué iluso! En los años 90’s, precisamente la cloaca se boto sola, salió el estiércol, aún no brota toda la pus. Y conocía la historia de Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha El Mexicano’’, ya muertos cuando pise tierra en Medellín.

Y constaté la triste historia de los grupos de autodefensa’’ o paramilitares. A esos años luz, observo con preocupación que el gobernador de Guerrero, está más preocupado para que regrese el Tianguis Turístico de Acapulco’’ y uniformar a grupos civiles’’, que aplicar la Ley.

Y un presidente municipal del Puerto de Acapulco, que dijo las violaciones a mujeres ocurre en todo el mundo. Como si eso fuera consuelo y después chillar, porque la Federación lo tiene abandonado, cuando existen tropas de las secretarías de la Marina Armada de México (SEMAR), Defensa Nacional (SEDENA) y Fuerzas Federales de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), ésta ya no más Seguridad Pública Federal.

¡Qué desfachatez!

De acuerdo con un estudio-análisis del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia, que preside José Antonio Ortega Sánchez, Acapulco ocupa el segundo degradante sitio en el Mundo, de una evaluación de 50 urbes, como la más violenta del 2012, con 143 homicidios dolosos por cada 100,000 habitantes.

Solo San Pedro Sula en Honduras, nos gana, al contar con 169 homicidios por cada 100,000 y Caracas, Venezuela con 119 por los mimos habitantes. Lo que no es consuelo, claro.

COMMODATO

En lugar de chillar’’ el supuesto alcalde, para que le perdonen la millonaria deuda que tiene, mejor que respalde a su policía municipal y el gobernador tianguero’’, uniforme y arme, pero a sus policías.

No creen.