Derivado de los cambios disruptivos en la banca mexicana provocados por la revolución digital, la manera de ofrecer servicios y productos financiaros ha evolucionado abruptamente. Esto tiene como motor la aplicación de soluciones tecnológicas aplicadas a modelos de negocios financieros novedosos, en donde el uso de plataformas para la operación física ha logrado una evolución del sector bancario. 

Detrás de estos modelos disruptivos de negocios hay equipos multidisciplinarios trabajando en conjunto para proponer ideas, construir y ejecutar nuevos modelos de negocio innovadores, que marcan tendencias en el mercado. En este tornado de disrupción, hay jugadores clave encargados de traducir y amalgamar el lenguaje tecnológico y de innovación a las leyes bancarias tradicionales, estos híbridos producto de dos mundos, el tecnológico y el financiero, cuentan con una visión y características especiales que dan pie al nacimiento de los abogados financieros tecnológicos.

Los abogados financieros tecnológicos son proactivos, flexibles y colaborativos, están abiertos a escuchar nuevas ideas y puntos de vista de profesionales con especialidades diferentes, tales como la ingeniería, el diseño y la innovación. Construyen en equipo mediante la colaboración y la comunicación simple y objetiva.

¿Cómo se forman este tipo de abogados? Son personas sin un rango de edad establecido. Estructurados por la curiosidad, son capaces de enfrentarse a nuevos retos y a información, para comprenderla, asimilarla y construir nuevos esquemas, buscando que sucedan las cosas mediante la argumentación respaldada por la normativa aplicable vigente.

En caso de no existir regulación, desarrollan razonamientos creativos jurídico-tecnológicos lo suficientemente sólidos y armonizados con el espíritu de las leyes bancarias para ser tomados por los reguladores como modelos para generar leyes posteriormente. 

Son abogados con una visión global interconectada a través de las tecnologías de la información y el intercambio de información con diversos especialistas a escala mundial, quienes trabajan en conjunto de forma transversal evitando a toda costa construir en silos, siempre compartiendo información bajo un esquema colaborativo para brindar destellos de juventud a un sistema financiero que ha comenzado a rejuvenecer. Son abogados con una curiosidad nata, en constante contacto con las nuevas tendencias y los esquemas tradicionales, creando una sinergia positiva entre la vieja y nueva banca.

Presenciamos el inicio de una revolución digital que va a impactar de manera positiva al sector bancario en México. Es necesaria la existencia y multiplicación de los abogados financieros tecnológicos que posean una aguda sensibilidad de negocio digital, capaces de identificar las grandes oportunidades que la economía digital brinda para el presente y el futuro del mundo.

El autor es asesor jurídico digital en BBVA Bancomer y experto en derecho financiero, tecnológico e innovación.