Ha transcurrido ya más de un año del anuncio de la fusión entre ATT y Time Warner. Apenas esta semana se hizo público que la autoridad de competencia encargada del análisis del caso en los Estados Unidos, el Departamento de Justicia, tiene preocupaciones que la llevarían a impugnar la operación ante los tribunales (en México, las autoridades responsables, Cofece e IFT, ya resolvieron sobre el asunto).

La operación es una fusión de tipo vertical, en la que dos agentes económicos que no son competidores unirían negocios que se complementan. De una parte, ATT es un operador importante de servicios de telecomunicaciones, incluyendo servicios de Internet y de televisión de paga. Por su lado, Time Warner es un importante generador de contenidos audiovisuales (es propietaria de HBO, CNN y los estudios Warner Brothers).

Resulta poco común que una fusión vertical genere preocupaciones en una autoridad de competencia. Normalmente este tipo de operaciones generan eficiencias y solamente cuando hay un riesgo de desplazamiento de competidores es que las autoridades intervienen. Lo usual es que la intervención conlleve obligaciones de comportamiento (por ejemplo, para no discriminar). En el caso de los Estados Unidos, los lineamientos emitidos por las autoridades para el análisis de este tipo de operaciones prescriben el uso de este tipo de remedios. Sin embargo, algo ha ocurrido con el caso ATT-Time Warner. Aparentemente, el Departamento de Justicia tiene preocupaciones que demandan algo más que soluciones de comportamiento, pues se ha dicho que han solicitado a las partes proceder a la desincorporación de CNN como condición para aprobar el acuerdo. La razón no es clara y esto ha dado lugar a especulaciones.

Por una parte, llama la atención que el actual jefe de la División Antitrust del Departamento de Justicia, Makan Delrahim, declaró, antes de ser nominado al cargo, que no veía complicación mayor en el análisis de la operación. Por otro lado, se encuentran diversos antecedentes que indican una disputa en la industria, pues en el 2014 Time Warner rechazó una oferta de compra de parte del magnate Rupert Murdoch, propietario de un emporio mediático afín al actual presidente de ese país.

También se tiene que, durante su campaña, Trump se refirió a la operación como riesgosa por considerar que habría una mayor concentración de poder y un mayor control de la información. También es conocido que Trump no guarda una buena relación con CNN.

La autoridad ha carecido de capacidad para informar de las razones técnicas de su oposición. Pareciera que hay una preocupación de desplazamiento de competidores que participan en la provisión de contenidos a través de plataformas en Internet. Si esa fuera la preocupación, la misma autoridad tiene el remedio. El tema se podría resolver impulsando la neutralidad de red. Sin embargo, la administración actual busca revertir la neutralidad y, de esa manera, posibilitar el camino a la discriminación. Suena a esquizofrenia. Un gobierno que impulsa la libertad de los proveedores de Internet a discriminar, bloquearía una fusión por preocupaciones respecto de trato discriminatorio.

El presidente Trump ha declarado que no giró instrucciones ni se ha entrometido en el análisis del Departamento de Justicia. Sin embargo, la situación me ha hecho recordar la historia de Santo Tomás Becket, arzobispo de Canterbury en el siglo XII, quien se enfrascó en agrias disputas con el rey de Inglaterra, Enrique II. Se dice que el rey, exasperado, exclamó una frase parecida a la siguiente: “¿No habrá nadie capaz de librarme de este cura?”. Y sucedió que un grupo de lacayos interpretó la expresión como una orden y procedieron a asesinar al párroco en el interior de la catedral.

Esperemos, por el bien de la política de competencia, que el asunto se aclare y que, si hay argumentos técnicos sólidos, sean debidamente expuestos por la autoridad.

*Consultor en competencia económica, regulación y estrategia de mercados y profesor universitario.

Javier Núñez Melgoza

Consultor

Competencia y Mercados

Consultor en Competencia Económica y Regulación, además es profesor universitario.