Aunque se generó una enorme expectativa en torno de la Ley de Asociaciones Público-Privadas, lo cierto es que se conoce muy poco sobre esta nueva figura.

Sin embargo todos coinciden en que tiene una enorme potencialidad porque atraerá cuantiosos volúmenes de inversión privada nacional e internacional.

Para muchos se trata de una iniciativa equivalente a una reforma estructural.

Afirman en el gobierno que las APPs impulsarán la construcción de nueva infraestructura y la realización de proyectos tecnológicos y de innovación que redundarán en un considerable aumento de productividad y competitividad del país.

Certidumbre jurídica

A diferencia de los esquemas que venían operando hasta ahora, las APPs permitirán una mejor solución de controversias.

Esta Ley prevé la constitución de un Comité de Expertos para resolver diferendos de naturaleza técnica y económica.

Cuando las partes no logren un acuerdo, se someterán al arbitraje de este Comité de Expertos.

También regulará los esquemas de asociación de largo plazo entre instancias del sector público y el privado para el desarrollo de proyectos de infraestructura provista total o parcialmente por el sector privado.

Los beneficios potenciales de esta nueva Ley serán la creación de incentivos para atraer tecnología de punta, capacidad empresarial, en ocasiones re- cursos privados a proyectos públicos, así como mejorar el desempeño de los proyectos.

Procurará una mayor seguridad y certeza jurídica tanto para los particulares interesados como para los servidores públicos que intervengan en el desarrollo de estos proyectos que, por su naturaleza, requieren de largos periodos de maduración y desarrollo.

Certidumbre al inversionista; ya que la concesión puede ser ajustada durante la vida del proyecto y extensión del plazo de la concesión y los flujos de efectivo futuros podrían asignarse al financiamiento de proyectos actuales.

Ahorros en tiempo y costos

La Ley de APPs permitirá la aceleración de la preparación de proyectos.

El cálculo oficial es que se reducirá 30% el tiempo de ejecución del proyecto, asimismo disminuirá entre cuatro y seis meses el tiempo de implementación para nuevos proyectos, gracias a la posibilidad de asignar estudios de manera directa.

Y por cuanto a los costos, la reducción estimada es de 15% en costos de construcción. Las APPs, se espera, promoverán inversiones sin precedentes para proyectos carreteros, ferroviarios, portuarios y de aeropuertos que, además de los beneficios de cada proyecto en particular, generarán empleos directos e indirectos en todo el país.

Suena muy bien, sin duda, ojalá que tan impresionantes expectativas se cumplan y ayuden a mejorar la condición del país y de millones de mexicanos que se debaten en la sobrevivencia económica.

CUENTOS VERAS

¡Ya salió humo blanco! El próximo Presidente del Consejo Coordinador Empresarial será Gerardo Gutiérrez Candiani. Todo lo que viene será mero formulismo, pero la cúpula empresarial ya logró ponerse de acuerdo. En una rápida reacción a la intempestiva salida de Mario Sánchez Ruiz, quien optó por iniciar carrera política en la Cámara de Diputados -con miras de largo alcance y la gubernatura de su entidad natal en el objetivo-, los organismos que integran al CCE operaron y decidieron lanzar un candidato de unidad: Gerardo Gutiérrez Candiani. Los dirigentes del Consejo mexicano de Hombres de Negocios, Concamin, Concanaco, Coparmex, ABM, AMIS y CNA tomaron ágilmente la decisión. De cualquier forma, está prevista para el próximo 24 de febrero la reunión del Consejo Nacional en donde será ratificada la decisión y se hará oficial que el ungido es el actual Presidente de la Coparmex.

Twitter: @marco_mares

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