Los demócratas estadounidenses forzaron tiempos extras como condición para aprobar el nuevo tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Canadá y México, y como cabeceó la portada de El Economista en la edición de ayer, llegó el “gol en el último minuto”.

En los hechos y no en la retórica dirigida a la tribuna, el presidente López Obrador confirma que el libre mercado y la inversión extranjera forman parte de la hoja de ruta de su sexenio. El acuerdo contempla protecciones contra la manipulación de divisas. Donald Trump frecuentemente acusa a través de Twitter a países que manipulan sus monedas para ganar competitividad frente al dólar. Ahora, México se compromete a que el tipo de cambio debe ser determinado por el mercado.

En los hechos y no en el trasnochado patrioterismo del partido Morena, unas rebanadas de la soberanía mexicana serán compartidas por el presidente López Obrador con Estados Unidos y Canadá, y con más de 50 países con los que México tiene acuerdos de libre comercio. El próximo año se aprobará el nuevo acuerdo con la Unión Europea (29 países hasta que Reino Unido la abandone).

El acuerdo incluye un mecanismo de solución de controversias para dirimir casos laborales en las industrias manufactureras y de minería. Estos paneles se utilizarán exclusivamente “cuando involucren incumplimientos al tratado referentes a la aprobación de un líder sindical y a la constitución o modificación de un contrato colectivo”.

Por otra parte, Donald Trump presionó para que un porcentaje de la producción de automóviles en América del Norte se condicione a cambio de pagar 16 dólares la hora a los trabajadores de las fábricas (tres veces más de lo que ganan los trabajadores en las plantas de producción establecidas en México), de no hacerlo, la decisión desincentivará a las marcas estadounidenses a trasladar su producción en México.

La “injerencia” de Estados Unidos en México obligará a México a realizar cambios en las normas que regulan a los camiones mexicanos que cruzan la frontera.

En los hechos y no en la retórica de la soberanía petrolera, empresas energéticas de Estados Unidos y Canadá se vacunan frente a eventual nacionalización del sector decretado por el presidente López Obrador. El capítulo 11 del acuerdo fue miniaturizado en varios sectores, pero no en el petrolero.

En los hechos y no en la simulación antineoliberal, Jesús Seade fue un elemento importante durante la negociación heredada por Luis Videgaray. Seade fue jefe negociador en la Ronda de Uruguay en la década de los 80, mecanismo precursor de la Organización Mundial de Comercio. Al abandonar Carlos Salinas de Gortari la candidatura para ocupar la dirección general de la OMC en marzo de 1995, el nombre del actual subsecretario para América del Norte sonaba para remplazarlo. No ocurrió, fue el italiano Renato Ruggiero el que finalmente ocupó el puesto.

En los hechos y no en la simpatía por regímenes autócratas, México seguirá vinculado con Estados Unidos y Canadá, por más actos de seducción política realizados por el Grupo de Puebla (la estudiantina del eje chavista).

Mr. Arancel Donald Trump logra una de sus pocas victorias en política exterior, y lo hace a través de una estrategia seductora para ganar votos de la vieja demografía industrial de Detroit (acero automotriz) y del midwest (Ohio, Indiana, Michigan, Illinois, Iowa, Wisconsin, Minnesota y Kansas), porque Canadá abrirá su mercado de leche a los campesinos estadounidenses.

Justin Trudeau gana porque impide que Trump cancele el capítulo 19 dedicado a la solución de controversias sobre temas de antidumping y compensatorios.

Gana el presidente López Obrador porque envía sus primeras señales de certidumbre en el terreno comercial.

Por fortuna, no sometió a consulta al nuevo acuerdo comercial como ocurrió con el tema del aeropuerto.

AMLO pacta injerencia de Trump y Trudeau, por fortuna.

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Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.