El coronavirus sigue avanzando por el mundo, infectando a decenas de miles de personas y matando a miles.

Hasta ayer se habían registrado 114,223 infecciones en 112 países y territorios. El virus ha matado a 4,005 personas, 80% de ellas en China, 9% en Italia, 6% en Irán y 5% restante en 109 países. En México se han registrado siete casos, seis de ellos siguen activos. Nadie ha muerto.

El Covid-19 también afecta a las principales economías del mundo.

La de China, golpeada primero por la guerra tarifaria que le declaró EU en el 2018 y ahora por el virus que se originó en la ciudad de Wuhan, crecerá 4.9% este año, muy por debajo de 6.8% del 2017.

La desaceleración china afecta al resto del mundo.

Escribí en este espacio hace dos semanas que “antes de que apareciera este nuevo virus, la OCDE pronosticó que el PIB mundial crecería 2.9% este año, ahora dice que si la epidemia se sigue esparciendo crecerá sólo 1.5% y que Japón y Europa podrían entrar en recesión”.

Ahora se pronostica que este año la economía surcoreana crecerá 1.1%; la de India, 5%, su nivel más bajo en 11 años; la de EU, 1.7%, y la de Italia caerá 1.2 por ciento.

La incertidumbre está deprimiendo los mercados bursátiles, los precios del petróleo y depreciando muchas monedas nacionales.

El lunes 2 de marzo, al ser cuestionado sobre la situación, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo: “Yo estoy seguro que esto se va a normalizar (...) Siento que no vamos a tener problemas mayores. Ése es mi pronóstico”.

Y ayer, a pesar de que aceptó que “ha habido una afectación en lo económico, en lo financiero (...) hay una caída en los precios del petróleo (...) que nos depreció el peso”, de nuevo minimizó el problema al asegurar “que vamos a recuperarnos (...) porque tenemos finanzas públicas sanas, tenemos buenas reservas y no tenemos déficit faltante en nuestra recaudación de impuestos, está habiendo buenas señales en cuanto a crecimiento económico, ya detuvimos la caída en la producción petrolera”.

Hasta ahora, nada indica que “esto se va a normalizar” o que “no vamos a tener problemas mayores”. Más bien, todo lo contrario.

Desde el lunes 2 de marzo hasta ayer, el dólar FIX se depreció aún más cerrando ayer en 21.1117, 7.17% en sólo una semana.

Y ayer también siguieron desplomándose los índices de las bolsas de valores. En Nueva York, el DJI -7.79%; en Londres, el FTSE 100, -7.69%; en París el CAC 40, -8.39%; en Frankfurt, el DAX, -7.94%; en Hong Kong, el Hang Seng, -4.23%; en Tokio, el Nikkei, -5.07%, y en la CDMX, el IPC -6.42 por ciento.

También se fueron al diablo los precios del petróleo y el de la mezcla mexicana de exportación se desplomó 31.66% a 24.43 dólares un barril, 24.57 dólares menos que el precio que se tomó en cuenta para la elaboración del Presupuesto de Egresos de la Federación 2020, lo que sin duda afectará las “finanzas públicas sanas (...) las buenas reservas (...) nuestra recaudación de impuestos (...) el crecimiento económico (...) y la producción petrolera”.

A estas alturas, AMLO debe reconocer que el país puede entrar en una severa crisis económica y explicar cómo la enfrentará su gobierno. Seguir negando la seriedad de la situación es poner en riesgo el bienestar de millones de mexicanos que de por sí viven en una incertidumbre cada día mayor.

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Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.