Ayer se esperaba que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador presentara su Plan de Electricidad en el que se fijaría el rumbo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). No hubo tal.

En cambio, el presidente de México y el director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett, hicieron una serie de acusaciones contra exfuncionarios de gobiernos anteriores y empresas que ganaron contratos para la construcción de gasoductos; y señalamientos en contra del modelo neoliberal.

Acusaron a un expresidente y exfuncionarios, con nombres y apellidos, de “conflicto de interés” por trabajar o haber trabajado en empresas internacionales relacionadas con el sector eléctrico.

Advirtieron que darían cuenta a la Fiscalía General de la República para que determine si hay lugar a sanción.

El presidente López Obrador anunció que enviará al Congreso una iniciativa de reforma para que los funcionarios públicos no puedan, en un periodo de 10 años, dar asesorías o emplearse con empresas particulares, a fin de evitar el conflicto de interés.

Acusaron a algunas empresas de haber celebrado “contratos leoninos” y anticiparon que revisarán y serán “reestructurados” de “manera voluntaria”.

Y como diagnóstico general aseguraron que todos esos elementos derivaron en el debilitamiento de la CFE, la reducción a la mitad de la generación eléctrica que producía y el severo deterioro financiero que padece.

Además, acusaron a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) de haber conspirado en contra del gobierno. Y de haber participado en las licitaciones.

Las declaraciones del presidente de la República de inmediato tuvieron efecto en el valor de las acciones de las empresas mencionadas, las cuales emitieron sendos comunicados para aclarar que los contratos que les fueron adjudicados los obtuvieron a través de un mecanismo de competencia transparente y bajo estándares internacionales.

En la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, se acusó que la CFE ha pagado desde 2015 a tres empresas 62,000 millones de pesos por siete gasoductos que no funcionan.

Dijo que su construcción está parada y eso le cuesta a la CFE 21,000 millones de dólares.

Repercusiones

De acuerdo con la información del reportero de El Economista, José Antonio Rivera, los títulos de IEnova y Carso, en la Bolsa Mexicana de Valores, y Transcanada, de Toronto, reaccionaron de forma negativa a la información.

IEnova perdió -5.03%, mientras que la compañía canadiense cayó -1.03 por ciento.

Carso logró recuperarse y cerró la sesión en positivo (0.40 por ciento).

Con un valor por capitalización bursátil previo de 115,926 millones 179,470 pesos, la caída para IEnova representa una pérdida de 6,144 millones 87,511 pesos.

Aclaraciones

De inmediato vinieron las aclaraciones. El expresidente Felipe Calderón se deslindó de cualquier conflicto de interés. Conminó a que se presenten pruebas y en caso de no tenerlas, mejor guardar silencio.

El exsecretario de Energía Jordi Herrera aclaró que nunca ha trabajado en ninguna empresa energética ni eléctrica.

Y Luis Téllez aseveró que siempre ha sido cuidadoso para no incurrir en conflicto de interés. Admitió que sí ha trabajado en empresas del sector energético pero luego de los plazos previstos por la ley.

También aclararon las empresas IEnova, Carso y TransCanada.

La primera, además, puso especial énfasis en abogar por la honestidad de su presidente del consejo de administración, Carlos Ruiz Sacristán (mencionado entre los ex funcionarios acusados de conflicto de interés). La compañía Infraestructura Energética Nova (IEnova) aseguró que todas sus operaciones en el país se han conducido con estricto apego a la ley y absoluta ética e integridad.

La empresa señala que tiene un ducto que entró en operación en mayo de 2017. Sin embargo, el servicio a la CFE fue interrumpido por actos de sabotaje sufridos en el ducto en agosto de 2017.

Carso Energy, de Carlos Slim, también aclaró que los contratos que obtuvo fueron en procesos internacionales, transparentes y públicos. También advierte que la construcción está interrumpida.

En ambos casos, se trata de interrupciones ajenas a la voluntad de las empresas.

Conclusión

Lo que habrá que ver es la reacción de los inversionistas internacionales y las calificadoras. Las señales que envía el gobierno mexicano son adversas a las inversiones nacionales y foráneas por el eventual cambio de reglas. ¿Será que tendrá que venir una nueva degradación de alguna de las calificadoras para que el equipo económico del gobierno reaccione y dé un viraje al peligroso rumbo que se planteó en este lunes de acusaciones? Parece que fue el caso con Pemex, cuando luego de la degradación crediticia de Fitch, se anunció que tomarán medidas para reducir la carga fiscal de la petrolera y recapitalizarla.

ATISBOS

RÉCORD.- Notable que el municipio de Atizapán (la 12° ciudad más importante del país) en sólo dos meses logró salir de la “quiebra técnica” en la que lo dejó la anterior alcaldesa panista, Ana Balderas.

En dos meses aumentó 30% la recaudación con un sistema de cobranza vía unidades móviles.

Con esa “receta” la nueva alcaldesa de Morena, Ruth Olvera, ha sorprendido gratamente a las administraciones federal y estatal.

Su tesorero, Fernando Reina, fue nombrado coordinador de tesoreros municipales en el Estado de México.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.