Dar un paso hacia delante,

velando el no-paso .

Libro de las Antiguos Misterios

Las elecciones del próximo domingo 4 de julio, más que nunca, son una prueba. En 12 estados se elegirán gobernadores y en tres más se renovarán presidentes municipales o diputados locales. Por ello, el homicidio del candidato a Gobernador por el PRI en Tamaulipas, en la víspera, se presenta como un acontecimiento que irrumpe, sobresalta, provoca incertidumbre y lanza preguntas tensadas por la inminencia.

Acontecimiento: cuando sucede algo que hace dar un giro a la vida, a la sociedad, a la política. No todos son felices ni necesariamente encarnan la promesa o señalan su horizonte, como éste. De ahí su carácter oracular: un enigma, advierte, también, amenaza. Encierra un anuncio profético que ha de ser descifrado: quien tenga oídos para oír que oiga, llamado de la justicia en este tiempo, un tiempo fuera de sus goznes , como exclama Hamlet.

Las campañas se convirtieron en un drenaje de empirea negra. Guerra sucia o campaña negativa, le llaman los estrategas que fijan sus líneas de propaganda a partir de los expedientes de la acusación, con hechos reales o inventados, presunciones blandidas como verdades, mentiras, ataques personales. El cinismo convertido en arma, como siempre.

El poder por el poder. No se resiste a la tentación. Reunir los expedientes de la enemistad, lo que sea y como sea. Otros creen que gobernar es hacer todo lo necesario y todo lo innecesario para favorecer a los suyos en unas elecciones lastradas por la sospecha. Los demás, burlan la ley porque saben y pueden hacerlo. En medio de la violencia, la política que debe fortalecer las instituciones, las ha debilitado. La guerra sucia en las campañas ha oscurecido aún más un cielo, nublado desde hace tiempo. Se prevé que la amenaza se agrande por los conflictos poselectorales en algunos estados.

¿Qué hacer? Esa insistencia se reitera, se echa encima, y a querer o no mantiene el estado de alerta. Ahora bien, en una frase sin retórica, de literalidad estricta, hay que repetir el abc de la democracia: los ciudadanos tienen la palabra. Salir a votar, es la consigna. El sufragio libre, ese leve gesto que sostiene a la democracia, se convierte en la acción que ha de reordenar el conjunto social. Del voto al gobernante y a la representación, esto en su aritmética. Del voto a la política: una conversión. Por fin.