La salud mental de los mexicanos está amenazada, miles de familias no tuvieron oportunidad de despedirse de sus familiares víctimas de la pandemia, los efectos de la todavía permanecen socavados. Ni siquiera existe programa de atención para las víctimas de la pandemia.

La pandemia del SARS-CoV-2 nos enseñó que un mundo sin salud no es habitable, las enfermedades imponen barreras físicas y mentales a la convivencia humana, destrozan la economía familiar, son un lastre para el desarrollo y obstaculizan a la democracia plena. Por lo menos Lorenzo Córdova y Ciro Murayama parecen muy afectados.

Un pequeño virus paralizó al mundo y separó a las familias, trágicamente algunas despedidas familiares fueron para siempre.

El primero de los efectos es sobre el organismo regulador, la Comisión Federal para Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) fue olvidada, a pesar de su importancia para promover y proteger la salud de los mexicanos.

La Cofepris se ha convertido en una institución inútil con rezagos brutales, funcionarios que rápido se acostumbran a violentar los plazos, en los hechos es la oficialía de partes más grande e ineficiente del mundo.

Segundo, ha desnudado al Poder Judicial Federal, su complacencia con la Cofepris le ha impedido ser un garante del derecho a la salud, a pesar de su proceso en línea tan cacareado por el Ministro y Dr. Arturo Zaldívar, miles de particulares que acuden a la justicia federal vía del amparo para obtener respuesta del organismos regulador, reciben poca atención de los jueces, quienes no entienden que está en juego la salud de millones de mexicanos, incluyendo la de ellos y la de sus hijos.

Tercero, la pandemia ha puesto en la ecuación la salud mental, tanto del personal médico como la de los ciudadanos, los trabajadores de la salud se han visto sometidos a altos niveles de estrés y obligados a separarse de sus familias.

La salud mental de los mexicanos esta amenazada, miles de familias no tuvieron oportunidad de despedirse de sus familiares víctimas de la pandemia, los efectos de todavía permanecen socavados. Ni siquiera existe programa de atención para las víctimas de la pandemia.

Finalmente, la pandemia puso a prueba al gobierno mexicano, los indicares lo califican como el peor gobierno para enfrentar la pandemia, nuestro país ocupa los primeros lugares en contagiados y muertos; pese a todo ello, el presidente Andrés Manuel López Obrador mantiene alto niveles de popularidad, dicen los encuestólogos, quienes siempre fallan, pero no hay más.

Querido lector, lo peor, es que los efectos más severos de la pandemia todavía ni siquiera los imaginamos. Hasta la próxima.

Twitter: @ErosalesA

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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