El caso del espionaje en la Cámara de diputados, tendrán más espectacularidad, que fondo, por qué en serio, a quién le interesa conocer lo que hablan los legisladores, sus sesudas creaciones de iniciativas, que siempre que salen, llegan otros y corrigen, ese es su verdadero oficio, una fe de erratas y regarla siempre.

Sin embargo, ante la escases de información política relevante, más que de telenovela, que si Josefina Vázquez Mota se duerme, que si Ernesto Cordero es cada vez más cómico o del infiel Astroboy, insigne candidato único del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, que hasta una de sus exviejas se pitorrean de él.

No se diga del AMLOVE, ese republicano-populista, también querendón, Andrés Manuel López Obrador, que solo serían dignos de lacrimonovelas de TV-Azteca o Televisa, o las revistas del corazón, chismes y espectáculos, ahora surge algo interesante, y lo decimos así, porque simple y llanamente, que nos puede importar lo que dicen diputados que ya se van.

Por eso, es relevante que el pequeño Führer’’ y flamante titular de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Poiré Romero, salga a decir que yo no fui’’. Como tampoco el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), tienen o no les interesa intervenir comunicaciones de 500 diputados.

¿Entonces a quién?

Ahí hay hebra para sacar hilo, pues.

Si a cada uno de los diputados se les pusiera oreja’’ de lo que hablan, saldrían un montón de intrigas, compadrazgos, negociaciones, cochupos, traiciones, amantes, negociazos y sobre todo, oscuras conexiones.

No lo digo porque me lo contaron. Lo sabemos de muchos y con evidencias. Transas que en ocasiones han salido a la luz pública de muchos que son trapecistas’’, van de la Cámara de Diputados a la Cámara de Senadores, eso lo verán en julio próximo.

Esta es la realidad. Ya veremos que la indagatoria PGR/UEIDCSPCAJ/037/2012, asumida por la Procuraduría General de la República (PGR), asentada en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delitos Federales, arroja, pero lo más seguro es que dormirá el sueño de los justos. Eso lo aseguro.

Los delitos tipificados son: intervención de comunicaciones privadas, sin mandamiento de autoridad judicial competente o actos que atentan contra las vías de comunicación y correspondencia, que se castigan con 6 a 12 años de cárcel y una multa de 300 a 600 días de salario mínimo vigente.

Bueno, vamos a esperar que los técnicos de Servicios Periciales de la PGR, que cuentan hoy con un equipo y tecnología de punta, constatado por su servidor, llegan a dar con uno nada más que suelte la sopa’’ y llegar a quién le interesa qué dicen los diputados preparados a salir.

COMMODATO

La Secretaría de Marina Armada de México (SEMAR), junto con su Almirante-Secretario, Mariano Francisco Saynez Mendoza, a través de su vocero, el vicealmirante, José Luis Vergara Ibarra, dio a conocer los resultados de tres meses de labores en el operativo Veracruz Seguro’’, que de verdad, está bien interesante, lo pueden ver en la página de la institución.