El martes, mientras observaba el medidor de la gasolina cuando cargaba combustible a mi auto y pensaba en que realizaría el pago con mi tarjeta de débito, recordaba el dato que me platicó Luis Pazos, presidente de Condusef: las controversias que llegan a la institución relacionadas a posibles fraudes con tarjetas de débito han pasado de 16.9% a 26.8% en sólo cuatro años.

Luis dijo que 91% de las controversias relacionadas con tarjetas de débito se debían a consumos no reconocidos y a la disposición de efectivo en ventanilla, en sucursal o bien en cajero automático. El restante 9% se relacionaban con el banco, y en el mayor de los casos con una situación por casi todos conocida, que el cajero automático no entregó la cantidad correspondiente en un retiro.

En el 2007, la ciudadanía presentaba 13 controversias diarias de un posible fraude en plásticos de débito y en el año previo llegaron a 51. Mientras que el número de operaciones diarias pasó de 3.9 a 5.5 millones de operaciones. Esto deja ver que de cada 100,000 operaciones una llega como controversia en la Condusef. Ok, es una realidad: resulta un índice muy bajo, ya que actualmente circulan más 84 millones de plásticos.

Y no hay que satanizar el uso de las tarjetas de débito, ya que son el vehículo ideal para manejar nuestro dinero, sin embargo, hay que tener en cuenta algunas recomendaciones que da la campaña preventiva. ¡Que no te pesquen!:

1. Cuida que tu NIP no pueda ser conocido por personas que no autorices. Evita, que sea la fecha de tu cumpleaños o números consecutivos como 1234 o números repetidos como 8888.

2. Verifica que no existan elementos extraños instalados en la ranura lectora de la tarjeta. Tapa el teclado con tu mano cuando vayas a teclear tu NIP.

3. Evita utilizar tu tarjeta de débito en lugares de dudosa reputación.

4. De ser posible no emplees cajeros (ATM) en lugares obscuros, alejados o poco concurrido.

5. Procura que al pagar en un comercio, la transacción se realice siempre en tu presencia, y cuando te regresen la tarjeta verifica sea la tuya.

6. Consulta si ya puedes cambiar tu tarjeta por una que tenga chip.

7. Activa las alertas de movimientos de cuenta, ya sea por correo electrónico o por SMS (mensajes cortos de celular). Verifica día a día los movimientos y saldos de tu cuenta.

Alcanza estas sencillas sugerencias y evitarás andar navegando en el mar de las controversias, yo las sigo y te puedo asegurar que, ¡a mí no me pescaron!