La Liga MX necesita obligar, sí, leyó usted bien, obligar a sus equipos a ser competitivos a nivel internacional. Desde hace algunos años, a los clubes nacionales les ha costado tener presencia a nivel mundial y no pasa por el tema de capacidades, sino por el desdén de las instituciones.

Los torneos internacionales son fundamentales para que la Liga MX tenga mucha mayor presencia no sólo deportiva, sino también como marca, algo que han desperdiciado instituciones como Tigres y Guadalajara, el primero en Copa Libertadores y el segundo en la pobre de nivel Liga de Campeones de la Concacaf.

La internacionalización es un tema pendiente del campeonato mexicano y lo que para algunos clubes es un pesar (por estorbarles en el intrascendente para el mundo torneo nacional), para otras instituciones del continente resulta ser una oportunidad para cotizar su plantilla, ingresos en taquilla, mayores consideraciones en la repartición de los derechos de televisión, exportación de jugadores y más.

Es verdad que el torneo de Concacaf es el que menos opciones de negocios da, pero también el que mayor premio deportivo ofrece, como el Mundial de Clubes. Hasta ahora, desde la obtención de la Copa Sudamericana de Pachuca en el 2006, el subcampeonato en la Copa Libertadores en el 2001 y el 2010, las instituciones nacionales han dado poco de qué hablar a nivel global.

Inclusive el Banco Santander México analizaba ya retirar su inversión para el pago del naming del torneo, ya que los equipos mexicanos hacían papeles mediocres y no les interesaba; la postura de la institución financiera era solicitarle a la matriz en España ya no aportar ante el desdén de los equipos de la Liga MX y que el gasto lo hicieran las sucursales de Chile, Brasil y Argentina.

Otro ejemplo es el Mundial de Clubes, donde, desde la participación de Necaxa, todos han sido meros fracasos. Motivos, razones y excusas siempre hay, que si los sorprendieron, que si salieron en un mal día, que si estuvieron parados mucho tiempo.

El futbol mexicano está obligado a dejar la mentalidad de localistas, de pensar en ser rey en casa y descartando ser rey del mundo. ¿Quieren nombres de personas que han perjudicado en la mentalidad de los equipos nacionales?, les doy sólo un par, Ricardo Ferretti, que desde un principio dijo que no le interesaba la Libertadores, o John Van’t Schip, que no pudo con un equipo trinitario y uno guatemalteco que les supera al menos unas 350 veces en su presupuesto, por lo menos que se viera esa distancia con un gol en favor para Chivas, ¿no cree usted?

La Liga MX debe buscar una marca global para el naming

La Liga llevará nombre a más tardar el próximo verano. Todos los equipos han aceptado, al igual que las televisoras, quienes dieron ya el visto bueno y también quienes obstaculizaron la llegada de Banco Santander hace unos meses para darle naming al campeonato. Pero ya está todo listo y han iniciado las pláticas.

El tema es ¿qué tipo de empresa es la que necesita la Liga?, la respuesta es hasta cierto punto sencilla, una marca global para reforzar el tema local y pensar en hacer nuestro campeonato un torneo internacional.

Revisando el ranking 2012 de Interbrand, el más prestigiado en valorar y calificar las diferentes marcas a nivel mundial, le comento que de las 100 empresas más importantes, 14 de ellas patrocinan o están ligadas a clubes de la Liga MX o campañas del organismo.

Coca-Cola, Kellogg’s, Samsung, Nokia, Pepsi, Philips, HSBC, Panasonic, Nissan, Pizza Hut, Corona, Blackberry, Nike y Adidas son las marcas que están presentes en el futbol mexicano y que figuran en el ranking de las más poderosas.

La Liga da pasos sólidos a nivel comercial, es un torneo que a nivel de difusión en las redes sociales, así como sus proyectos comerciales han dado pasos sólidos. El golpe de darle nombre será uno de los puntos clave para la versión Liga MX.

El único pendiente y el más importante es a nivel de espectáculo, todavía hay una generación de entrenadores que apuestan por el resultado, por cuidar un empleo que por llevar más aficionados a los estadios.