Roy Campos / Números, Opinión y Política (NOP)

Octavo mensaje ciudadano

El mandatario López Obrador hizo lo que todos los presidentes hacen en sus informes, darnos una visión triunfalista sin autocrítica; ¿para qué hacerla? Sabe que sus críticos la harán. Como es su costumbre, nos recalca la honestidad y la moralidad de su gobierno. La pandemia la menciona más como el freno a sus muchos avances que como la gran tragedia que ocurre y seguirá ocurriendo y nos dice que “han salvado muchas vidas” (lo que no deja de ser cierto, aunque la pregunta siempre será si no se pudieron salvar más) y de la inseguridad da datos alegres y minimiza que “sólo” no pudo disminuir homicidios dolosos y feminicidios, justo los más importantes. Fue un mensaje sin grandes aspavientos y muy esperable, la visión positiva del presidente a su gobierno.

José Fonseca / Café Político

Dos años

Nada ha hecho en estos dos años el presidente Andrés Manuel López Obrador que no haya anunciado. A nadie ha engañado; luego, nadie debe sorprenderse por el tono y las afirmaciones del discurso de ayer 1 de diciembre.

Perseverante, como es, el Ejecutivo, apoyado en el respaldo reflejado en las encuestas, no cambiará políticas públicas o interrumpirá el desmantelamiento del heredado entramado institucional del Estado y del gobierno que encabeza.

Política es tiempo, dijo hace poco el presidente. Faltará tiempo para desmantelar y tejer el nuevo entramado institucional y así evitar que la 4T replique aquello de Mijaíl Gorbachov: “No habían desaparecido las viejas instituciones, pero tampoco estaban listas las nuevas. Y, de pronto, todo se derrumbó”.

Alberto Aguirre / Signos Vitales

Compromisos y obstáculos

Sujeto a su propio horario, sin la banda presidencial, con poca audiencia, AMLO compareció públicamente para rendir su tercer informe “virtual” en ese año aciago. Pocos logros materiales, en el recuento de los primeros dos años del sexenio. Un ejercicio que le tomó 40 minutos, ante un selecto grupo de colaboradores, legisladores e invitados especiales; una lectura apresurada de un discurso carente de novedades o de autocrítica. El Ejecutivo federal presume haber conseguido sentar las bases de la transformación e implantado un nuevo estilo de gobernar, alejado de la frivolidad. ¿Su mayor éxito? Haber ahorrado un billón 300,000 millones de pesos tras de poner el fin al robo de combustibles, la defraudación a la Hacienda Pública y la cancelación de las obras faraónicas. ¿Su mayor obstáculo? La pandemia, que —de acuerdo a sus definiciones— ha sido más dolorosa y difícil que la crisis económica. Para hacer frente a ambos fenómenos ha tenido que recurrir a “estrategias no convencionales”. La República Amorosa avanza sin buscar el consenso o la gratitud de los adversarios.

Manuel Ajenjo / El privilegio de opinar

Dos años de la 4T

Al cumplir dos años como titular del poder Ejecutivo federal, Andrés Manuel López Obrador rindió un informe ante 80 invitados que guardaron sana distancia. No todos ellos usaron cubrebocas; se notó una división en el empleo de dicho adminículo: los que le hacen caso al director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los que siguen el ejemplo del señor presidente.

Después de escuchar el informe, tuve la idea de sugerir que las mañaneras sean sustituidas por las vespertinas. Duran menos. En 45 minutos el mandatario resumió lo realizado por su gobierno en dos años.

Luego de oír a AMLO pienso que la 4T es como Dios, debe de creerse en ella aunque no se pueda ver.