México vive uno de los momentos más opacos de su historia, y como si esto no fuera suficiente, el presidente López Obrador informó sobre la desaparición de nuestro órgano garante de la transparencia, el INAI. Sin duda, este paquete de reformas que llegará en un par de semanas a la Cámara de Diputados para desaparecer varios organismos autónomos es un atentado más contra los equilibrios de poder y no puede ser tomado a la ligera, ya que pone en riesgo nuestra democracia, así como el derecho a la información y la rendición de cuentas por parte de quienes gobiernan.

Según el Índice Global de Competitividad, elaborado por el World Economic Forum, nuestro país se posiciona en el lugar 116 de 141 naciones en temas relacionados con la transparencia y la rendición de cuentas. Además, según datos oficiales, este Gobierno es el que más ha negado la información a los ciudadanos, superando hasta por cuatro veces los recursos de revisión por falta de información que se recibieron en el sexenio anterior.

Tan sólo como ejemplo, han decidido reservar por cinco años la información relativa a los acuerdos y contratos para la compra de la vacuna del Covid-19. En medio de la peor crisis sanitaria que ha azotado a nuestro país, la información sobre la vacuna resulta fundamental y, a la fecha, nadie sabe detalles como el precio y la partida presupuestal para su adquisición, ni el plan de acción que tendrá que emprender el Gobierno Federal en el supuesto de que la vacuna no resulte efectiva. ¡Si la vacuna está financiada con recursos públicos, los mexicanos tenemos derecho a saber cómo se están utilizando!

Y es precisamente aquí donde entra el INAI. Este organismo figura como la única herramienta que tenemos para obtener información fidedigna sobre las operaciones del Gobierno, algo que no podremos tener si es engullido por la Secretaría de la Función Pública que, además, se ha vuelto experta en reservar información con más de 6,500 expedientes clasificados como confidenciales en tan sólo 18 meses, es decir, casi 12 expedientes diarios.

Como la única Diputada Federal de oposición en la tierra del presidente, decidí que desde el primer día de este encargo la transparencia sería un eje fundamental de mi quehacer público, y he utilizado como una herramienta de trabajo la plataforma del INAI, con la cual he tenido acceso a información que he compartido con todos los mexicanos.

Constantemente he presentado solicitudes de información en temas relacionados con el Covid-19, padrones de beneficiados, la toma de decisiones para inundar las zonas bajas en Tabasco, y sobre la construcción de la Refinería de Dos Bocas; en este último caso, gracias a un recurso de revisión interpuesto se vio obligada la secretaria Rocío Nahle a entregarme información, que aunque mutilada, pude poner en la palestra del escrutinio nacional para evidenciar que el proyecto más importante de este gobierno financiado con recursos provenientes de nuestros impuestos, no cuenta con los análisis de factibilidad que obliga la Ley. Por eso no podemos permitir la desaparición del INAI, ya que aceptarlo es un paso más hacia este Presidencialismo exacerbado que quiere destruir todo aquello que le estorba y que no genera sanos contrapesos, un poder centralizado que demerita la evaluación ciudadana, e ignora el poder que sí tenemos los mexicanos de exigir cuentas a nuestras autoridades.

@PerezSoraya

Soraya Pérez

Economista

Entre Números

Expresidenta de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana A.C.

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