En estos últimos años, la relación política, pero sobre todo económica, de México con Estados Unidos y Canadá, ha estado determinada por el TLCAN. Con la llegada de Donald Trump a la Presidencia del vecino del norte eso está a punto de cambiar. Los augurios no son alentadores. Aquí algunos datos que, del tratado, pueden modificarse.

Hoy la relación comercial anual entre México y Estados Unidos supera 500,000 millones de dólares. En los años del TLCAN se ha quintuplicado. En el 2015, el país exportó 308,000 millones de dólares a Estados Unidos y éste a México 187,000 millones. El déficit fue de 121,000 millones de dólares favorable al país. La relación entre México y Canadá es de 20,500 millones de dólares y una balanza comercial con ligera ventaja para México.

Ahora 10 millones de puestos de trabajo en el país tienen que ver con el TLCAN y en Estados Unidos por lo menos 5 millones.

De un total de 50 estados del vecino del norte, para 10 México es el primer destino de sus exportaciones y para otros 20 el segundo. En este proceso son cada vez más los estados que dependen de la relación comercial con nuestro país.

1 millón de dólares por minuto es el ritmo de la relación comercial entre Estados Unidos y México. El 46% de la IED en el país, casi 200,000 millones de dólares, es de empresas estadounidenses. Hay 27,500 de éstas. De ellas 7,300 se dedican a la manufactura.

El TLCAN permitió que el sector exportador manufacturero se convirtiera en el eje central de la economía nacional, al representar 32.12% del PIB. No se ha podido elevar el contenido de los insumos nacionales en las cadenas productivas. Éstos representan sólo 17% del total. De 5.1 millones de unidades productivas que tiene el país sólo 37,000 exportan.

De 100% del Valor Agregado de Exportación de la Manufactura, 61% se concentra en la fabricación de automóviles y autopartes para vehículos automotores. El sector emplea a 14.4% de los empleados que trabajan en las manufacturas. En 1993, el país fabricaba 3% de los vehículos de América del Norte y ahora 20 por ciento.

Un 80% del total de las exportaciones mexicanas son productos manufacturados. Es el mayor de América Latina. Antes del TLCAN las exportaciones se concentraban en Estados Unidos. Eso no ha cambiado. A Canadá sólo va 1.4 por ciento. El 18.5% restante se concentra en China, cinco países de la UE y Japón. La diversificación comercial sigue siendo un reto.

Hoy las mayores exportaciones de México a Estados Unidos son vehículos, pantallas de TV planas, petróleo crudo, camionetas de carga, tractocamiones, computadoras y arneses de uso automotriz. De Estados Unidos a México: gasolina, diesel, gas natural, motores, maíz amarillo y manufacturas plásticas.

En estos 23 años, el TLCAN ha tenido altas y bajas. Para México no se logró todo lo que se quería, pero ha impactado de manera positiva ramas de la producción y el empleo y beneficiado el desarrollo de ciertas regiones del país. En suma, el tratado ha traído para México, Estados Unidos y Canadá más beneficios que prejuicios. Ahora lo único cierto es que el futuro del tratado es incierto.

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