Cuando escuché una promoción de la firma automotriz Renault, sugiriendo a la audiencia de que adquirieran un vehículo de la firma francesa con un argumento que más o menos decía así: si se acaba el mundo no pagas nada, porque comienzas a pagar en febrero. La propuesta era adquirir un crédito antes de diciembre del 2012 y comenzarlo a pagar hasta el segundo mes del 2013.

La promoción me dio el pretexto de realizar una recomendación financiera a propósito del tópico del fin del mundo el 21-12-12 . Lo primero, y acudo a unos artículos científicos para afirmar que esta fecha se ocasionarán diversas situaciones, más no de que nuestros días alcancen el fin, los comparto un artículo de la UNAM que habla al respecto http://goo.gl/U2O8X. Uno más de la NASA http://goo.gl/IvJ4h. O bien podrían ver la nueva función en el Domo Banamex en el Papalote Museo del Niño Mitos y Leyendas del cielo que también diluye muchos de los miedos entorno al fin del mundo.

Las recomendaciones van para todo el público lector, pero sobre todo para el 13% de los mexicanos que según la casa encuestadora IPSOS, está confiado que el mundo se acabará. Ojo, el porcentaje logrado fue mayor al de los estadounidenses, franceses, españoles y argentinos; sólo superado por el 20% de los chinos.

El primer punto que me motiva a escribir este blog, es que no sólo por el fin del mundo, también por el buen fin e incluso por la época navideña; debemos ser muy cautos con nuestros gastos. Recordemos, las promociones están hechas precisamente para detonar la compra, y en muchos de los casos, de artículos que no están en nuestra lista de prioridades. El punto de partida entonces es realizar una lista de las compras necesarias que tenemos que realizar, las urgentes y las secundarias.

Muy atentos con las tarjetas de crédito. Ya estamos que el fin del mundo no llegará. Entonces no consumamos con nuestros plásticos como si el 22 de diciembre próximo no fuéramos a amanecer, o peor aún que en enero los bancos no requieran pagos mínimos o liquidaciones de nuestros saldos.

El fin del mundo es una excelente motivación para terminar con nuestra forma de llevar nuestros gastos (sobre si es muy poco efectiva, o peor aún, si no contamos con ello), que acabe esta era de endeudarnos y no planear financieramente, para darle acceso a una nueva forma de llevar nuestros gastos.

Fórmulas pueden ir y venir, lo importante es que identifiquemos la que se adapte a nuestro perfil. Para ello, antes que nada necesitamos conocer nuestros ingresos netos, aquí es fundamental que hablemos de los netos, no vale que tengamos un ingreso de 1,000 pero resulta que tenemos múltiples descuentos y al final percibimos sólo 650.

Ahora toca identificar nuestros gastos que evidentemente deberían ser inferiores o iguales a nuestros ingresos, de lo contrario debemos apresurarnos a corregir y créanme, siempre, siempre, pero siempre, es posible reducir el rubro de gastos de una u otra manera, sólo es cuestión de hacer un análisis preciso de las cosas que son imprescindibles, y de las que no.

Y otro punto que es fundamental para evitar el apocalipsis: el manejo de las tarjetas de crédito. Recordemos que estas no son una línea de recursos adicionales para gastar, sino que debe estar en función de que los recursos que tomemos de ahí se tendrán que cubrir antes de la fecha límite de pago o de corte, de acuerdo con nuestras preferencias financieras. No caiga en la tentación de hacer uso de las promociones de meses sin intereses, o del fin del mundo, claro está.

Antes de finalizar una estadística de Banxico, al respecto del uso de tarjetas de créditos y el por qué la recomendación que se emplee de manera efectiva antes de pensar que el mundo se acaba. A junio del 2012, el 53.4% del saldo de tarjetas de crédito causó intereses, sólo el 18.7% evitaron el pago de los mismos. Motivo más que fundamental para recapacitar antes de su uso.

El 22 de diciembre del 2012 llegará inevitablemente, y para que ese día no se lamente de sus deudas, recapacite sobre sus hábitos de compra, y ahora que estamos a punto de vivir una nueva era, sería momento de cambiar nuestra cultura financiera.

Twitter:

@PatyOrtegaM

@FondosEE